sábado, 22 de enero de 2011

La desdichada#

Hubo una vez una joven desdichada,
que lloraba, a las faldas de un río
la mala suerte en su amorío.
La muchacha desdichada, 
lloraba y pedía al destino
un verdadero amor.
Ese amor llegó, pero tal 
y como llegó, desapareció.
Un día la joven desdichada,
llorando y maldiciendo
a su desdichado amorío, 
encontró a un joven perdido.
¿Puedo ayudarle?
¿Por qué llora una chica tan bella como vos?
Porque alguien destrozó mi corazón...
Permitame decir oh bella dama, 
que ese desdichado, no supo lo que perdió.
Pues debe saber oh bella dama, que aquí
un servidor, muere por vos.
Y así la joven...con un beso, 
de su desdicha se despidió.

domingo, 9 de enero de 2011

La misteriosa mujer.

"El mejor amigo que podrás encontrar es el que siempre ha estado a tu lado, la familia, por que la familia...lo es todo"

Capítulo 2.
Las semanas pasaron con ellas las noticias sobre Susan, Tony no había sabido nada de ella en varias semanas, incluso llamó a su teléfono, pero este sonaba sin respuesta...algo que realmente le preocupaba, ¿y...si le ha pasado algo?, "-Oh, vamos aceptalo Tony...eres mayor para andar de flor en flor"-Comentó en broma Ziva, sacándolo de sus pensamientos, "-Oh...vamos Zee-vaah, ¿Celosa?"-él regaló una de sus sonrisas DiNozzo, Ziva hizo una mueca intentando picar a Tony, en ese momento Gibbs apareció desde el ascensor, "Marine muerto en Norfolk, coger vuestros equipos"-ladró en su tono habitual de marine, Tony recogió su mochila pensando en la misteriosa mujer que hace tantas semanas robó su corazón y en la forma tan misteriosa en la que había desaparecido de la faz de la tierra, con un último pensamiento en mente salió de la sede del NCIS hacia su destino..."¿Y si...?"
                                                                     ~NCIS~
Kelly Joanne Gibbs más conocida como Susan Mary McDonald, identidad que le fue asignada hace cerca de veinte años con aquel fatídico día en el que casi le cuesta la vida a su madre y a ella. No lo recordaba con claridad pues sólo era una niña de ocho años a la que se prohibió tener una vida junto a su padre y hermano, a la que se obligo a vivir en una gran mentira, Kelly Gibbs murió aquel día de hace tanto tiempo, todo cuanto tenía pertenecía a Susan McDonald, el apartamento de Susan, la carrera universitaria de Susan, el trabajo de Susan...ya no se sentía como Kelly Gibbs, toda su vida era una gran mentira, desde que conoció la historia de su verdadera vida, su pasado, ella había estado obsesionada con encontrar su pasado, su padre, su hermano, estaba cansada de vivir como Susan McDonald, estaba cansada de vivir una gran mentira. Había logrado encontrar a su hermano, pero...¿qué hay de su padre?, no había logrado oír nada de él...a veces pensaba que la tierra lo había tragado ese día, ¿abandonó a Tony?, no...no podía pensar en eso, su padre era -es- un gran padre, un gran hombre...siempre solía pensar en sus cariños cuando estaba deprimida le hacía sentir mejor...su vida era muy injusta, había estado buscando alguna noticia de sus chicos desde los dieciocho años, diez años de su vida dedicados a buscarlos, pero por otra parte su madre tenía razón...era muy injusto que después de veinte años se presentara en sus vidas, quizás papá se casó...tuvo más hijos y sus recuerdos junto a ella fueron enterrados en aquellas falsas tumbas...es inevitable, pero la vida no es justa...
                                                                      ~NCIS~
El caso fue resuelto en un par de horas, fue un caso simple, un marine que había decidido poner fin a su vida...Ducky había comentado que nunca era bueno acabar con tu vida...pero Tony en ocasiones pensaba que era lo mejor...sería fácil, coger un día, su arma ponerla en la cabeza y...¡pum! todo el sufrimiento acabó, no era la primera vez que había pensado en acabar con su vida, su primer pensamiento suicida fue con tan solo nueve años...no es fácil crecer con un padre que te recuerda lo inútil y estúpido que eres continuamente y que te trata peor que un trapo sucio...afortunadamente todo eso había cambiado al conocer a Gibbs, su padre, el único padre que jamás había conocido, con él había aprendido a amar y a ser amado, y había experimentado que se siente al ser un hermano mayor del que dependía una pequeña persona, su pequeña niña. Tony suspiró, durante las últimas semanas su mente vagaba a los recuerdos de su mamá y su hermanita, pensaba en como sería su vida si aún las tuviera a su lado, en como hubiera sido Kelly ahora. Él sonrió pensando en que seguramente su hermanita hubiera crecido dando lugar a un mujer hermosa, la más hermosa del mundo...
Las paredes de su apartamento se cerraban sobre él, sentía la necesidad impetuosa de escapar de correr, correr muy lejos, olvidarlo todo...en su mente bailaban miles de recuerdos, el día de la muerte de sus chicas, la sensasión de abandono que sintió cuando su padre lo dejó para irse a México, Kate...¡oh Kate!...él debería haber recibido aquel maldito disparo de Ari en lugar de ella...su ángel, la segunda vez que su padre lo abandonó por aquella maldita explosión, se volvió a ir a México...reviviendo todo el dolor que sintió al perder a las chicas...abandonando a la única familia que le quedaba, él, afortunadamente volvió de México...aún que las semanas siguientes de la vuelta de Gibbs había sido muy dura para él...todavía no recordaba parte de la vida vivida tras la muerte de las chicas...para Gibbs, su mente se basaba en una sola cosa...la muerte de su familia.
Ya no aguantaba la presión que sentía en su apartamento, cogió las llaves del coche y decidió dar un paseo sin rumbo por la ciudad.
                                                                        ~NCIS~
El ánimo en el sótano de Gibbs tampoco era muy bueno, en sólo unas horas sería el aniversario de su segundo matrimonio...no es que no se llevara bien con Emily, de hecho le encantaba, cuando no estaba bebida y no intentaba pegarle con un palo de Golf en la parte posterior de su cabeza. Esto se había convertido en toda una tradición, Emily lo llamaba como una loca y su teléfono móvil siempre acababa en algún tarro lleno de disolvente...su mente hoy vagaba al lado de su hijo...lo había notado muy extraño estos últimos días...Tony era muy buen agente, aún que siempre había que darle una palmada en la parte posterior de la cabeza para encaminarlo...pero últimamente estaba muy distraído, en la última semana Gibbs había tenido que dar más cantidad de palmadas en la cabeza que en todo los ocho años que llevaba en el NCIS trabajando...aún que había estado con él hace escasamente dos horas, su instinto le decía que no andaba algo bien, pero...¿Qué será?
                                                                      ~NCIS~
El paseo sin rumbo de Tony acabó justo delante del cementerio, evidentemente  no era el mejor lugar para pasear...pero sin duda alguna Tony necesitaba hacer una visita a sus chicas, se lo debía a Kelly, ya que hace algunos días fue su cumpleaños...veintiocho años, de los cuales veinte se lo había pasado allí...bajo tierra. Al llegar a una poca distancia de donde se situaba las tumbas se llevó una gran sorpresa, allí justo entre medias de la tumba de su madre y  hermana estaban dos mujeres, una a la que no conocía de nada, de una edad similar a la de su padre, pero con una hermosa  y larga cabellera pelirroja, y la otra chica mucho más joven que la anterior era claramente Susan, él miró la escena que se desarrollaba ante sus ojos muy confuso, pero antes de que pusiera reaccionar sus pies ya estaban haciendo su camino hacía el lugar donde se encontraban sus chicas, al llegar se aclaró la garganta provocando que las miradas de ambas mujeres se posarán sobre él. 
"-Tony..."-Susurró Susan, él frunció el ceño, "-Susan...¿Qué...qué haces aquí?"
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NA: Buuuueno aquí está el segundo capítulo, ha costado con esto de las fiestas, pero...espero que os guste. :)
Este va con dedicatoria especial, a mi gran amigo Miguel, al que quiero con locura y al que le doy las gracias por sus consejos, disfrútala ColaÁdicto! :)
¡TE QUIERO!

jueves, 6 de enero de 2011

Un día de Campo#

                                        
Me pareció ver una rana
en una escalera de barro.


Decían las ratas de agua
que no tenía fin la escalera,
que al andar
el organismo desconocía la sed.


De escalones blandos
encontrabas unas vías
visibles de barro,
marcas de renacuajos,
no dejabas de pisar juncos.
Las sandalias también.


No terminaban los escalones
inmensos ante mi. No te cansabas.


Era la escalera de caracol
llena de mariposas,
de frutas alargadas,
de nieve roja. Un día de campo.

jueves, 30 de diciembre de 2010

Erasé una vez.

"Y así...con un beso, la historia de amor entre el príncipe y su princesa quedó sellada...por toda la eternidad..."

Capítulo 1.
"-Mami...cuentame un cuento."-Susurró el pequeño niños de ojos verdes, empañados por el sueño, "-Claro cielo, ¿Qué cuento quieres?"-Preguntó la joven madre, mientras acariciaba lentamente el cabello rubio de su hijo. "-El de la princesa...¿Qué pasó cuando logró escapar del castillo?"-Preguntó el pequeño infante mientras sus ojos se deslizaban lentamente cerrados, "-Encontró la felicidad...un príncipe al que amar...y un pequeño regalo de la vida..."-Susurró la última parte de la frase al ver que el pequeño yacía durmiendo tranquilamente en su cama, la joven madre miró al pequeño niño de cuatro años de edad, sintiendo una punzada de tristeza en su corazón el parecido del pequeño con su padre no se podía negar, tenía unos grandes ojos verdes, al igual que su padre, el cabello rubio, otra cualidad heredada de su padre...y los reflejos felinos de su madre, algo que Max Guevara odiaba, ya que le hacía recordar la parte de su vida en manticore, aún que...no toda esa parte de su vida fue cruel y oscura, también había una parte de su vida en la que la felicidad y la luz del sol brillaba en su corazón, sólo con las dos esmeraldas de sus ojos le hacía creer en un mundo en el que los x5, manticore, y todas las persecuciones habían acabado, era el sueño en común de Logan y ella, un mundo sin manticore, y ahora que lo habían conseguido...Logan, estaba...¡NO!, eso es lo que le dijeron, pero...que posibilidad había de que Logan estuviera vivo...en algun lado. Había pasado cinco años casi desde aquel fatídico día en manticore...en el que su futuro en común despareció, si Logan estaba vivo, ¿Qué posibilidad había de que la hubiera esperado?
Salió de sus pensamientos con el timbre de su teléfono móvil, Cindy original, la única amiga que quedaba de su antigua vida en la que era Max, la x5...todos sus amigos, habían muerto...en el segundo pulso que atacó a Estados Unidos...todos ellos estaban...muertos....
"-¡Max!"-Exclamó una muy agitada Cindy Original, "-¿Qué?, ¿Qué pasa?"-Preguntó Max con un tono de preocupación en su voz.
"-¿Estas viendo la tele?"-Preguntó Cindy con algo de prisa. "-No,¿por qué?"-Preguntó Max mientra buscaba el mando a distancia, "-Corre ponla en el canal 5, te llevarás una sorpresa"-Cindy dijo al teléfono, Max encendió la televisión y puso el canal 5, en la pantalla aparecía una foto de Logan, oh espera...según esto, no era Logan Cale...Logan Cale murió dando lugar al hombre de la foto delante de ella, Anthony DiNozzo..."...Y hoy el agente especial del NCIS, Anthony DiNozzo Jr, consiguió junto con su jefe el agente especial Leroy Jethro Gibbs, detener a el asesino en serie que ha acabado con la vida de díez marines..."la atención de max hacia el televisor se vio interrumpida por la voz de Cindy que procedía del teléfono "-...¿Hey?, ¿Max?, nena...¿estás ahí?"-Max cogió el teléfono, ni siquiera se había dado cuenta de que el telefono se había caído de su mano hasta que no lo vio tirado en la alfombra, "-Oh...perdona, Cindy, sí sigo aquí..."-Dijo Max mientras sus ojos vagaban aún por la pantalla del televisor en la que aún se encontraba la foto de Lo...Anthony...lo que sea, no lo recordaba así, el chico de esa imagen, no tenía gafas...no tenía barba, su pelo...ya no se lo peinaba de punta, y tenía arrugas de tristeza en su cara, como si sobre sus hombros descansara todo el peso del mundo, sus ojos...sí eran las misma esmeraldas, que había visto por última vez hace casi cinco años...pero...le faltaba esa chispa...que sólo ella podía ver...este no era su Logan, este era el agente especial Anthony DiNozzo.
"-Que fuerte Max...fíjate, Logan está vivo..."-Parloteaba Cindy, "-¿Max?,¿Vas a ir a buscarlo?"-Preguntó Cindy através del teléfono, Max parpadeó intentado evitar que las lágrimas fluyan libremente de sus oscuros ojos...
"-No lo sé, Cindy, quizás ha rehecho su vida...y ahora yo me presento y le digo, eh Logan, mira...creía que estabas muerto, me atraparon en manticore y logré escapar...Oh mira, este es Logan, nuestro hijo..."-Max suspiró "-no es tan fácil Cindy..."Max sintió unos pequeños pasos desde el pacillo, el pequeño Logan se acercó al sofá y se frotó el sueño de sus ojos, "-Mami...¿Por qué lloras?-Preguntó el pequeño niño mientras acariciaba la cara de su madre, Max sonrió "-Cindy, te llamo mañana, Logan se ha despertado...adiós"-Dijo mientras colgaba el teléfono y mandó toda su atención a su pequeño, ella acarició la nariz del pequeño, "-No lloro por nada cariño...es sólo que tía Cindy, me ha dado una noticia muy alegre, y lloro de felicidad..."-Explicó Max a su pequeño hijo mientras lo recogía en sus brazos y lo acunaba en contra de su pecho, ella vió como su pequeño volvió a cerrar sus párpados y volvía a caer dormido con una pequeña sonrisa jugando en sus labios. Max se hechó en el sofá pensando en si debería ver a Logan...o salir de su vida para siempre...
~ Washington DC ~
El agente especial Tony DiNozzo entró a su apartamento después de un largo día de trabajo, habían resuelto un caso...sus largas noches sin dormir habían dado su fruto, por fin ese asesino estaba en el lugar dónde le correspondería, la cárcel...ojalá todos los asesinos estuvieran en la cárcel pagando por sus crimenes, pagando por lo que hicieron a Max...Max era parte del pasado de DiNozzo, un pasado donde su nombre era Logan Cale, un pasado en el que estaba Max, manticore, Leidecker, Alec, Ben, Zack, Cindy, Bling...sólo ojos...hechaba de menos ser sólo ojos, hechaba de menos ayudar a los desvalidos...¡maldita sea!, ¿cómo iba a ayudar a los desvalidos, si nisiquiera era capaz de proteger y ayudar a Max?, murió...murió en sus brazos, en aquel oscuro bosque...y nisiquiera pudo dar a su cuerpo el descanso eterno que merecía...
Hechaba de menos su antigua vida, sus ordenadores...DiNozzo es un negado para las nuevas tecnologías, pero Cale...era un hacker odiado por todos los villanos, él era..."Sólo ojos".
Su antigua vida no tenía sentido sin ella, sin ella, él no era nada, ella lo sacó de su miseria cuando acabó en aquella maldita silla de ruedas, ella le enseño a amar después de su divorcio...es irónico, el agente DiNozzo es aquel mujeriego que se esconde tras la máscara de payaso chico de fraternidad, el que su relación más larga duró sólo nueve horas...y Logan...era aquel serio periodista, divorciado, que amaba, y ama, con todo su ser a Max...su Max...
~ Seattle ~
La mañana era una gris y lluviosa mañana, algo muy normal en una ciudad como Seattle, Max recordaba esta ciudad muy bien...se había mudado a Nueva York después de haber escapado de Manticore, no quería que su hijo se criara en un lugar tan deprimente como ese, al llegar a la ciudad no pudo evitar ir hasta su antiguo apartamento, el que compartía con Cindy, todo estaba tal y como lo dejó, incluso había un jersey de Logan...fue el jersey que le prestó la última noche que salieron juntos, incluso después de tanto tiempo, aún olía a él... inspeccionó todo el apartamento hasta que llegó a un gran bulto embuelto en una sábana, era su moto...dios, adoraba pasear por Seattle en moto y más aún si era de noche, no entendía por que la gente malgastaba su tiempo en dormir...no pudo evitar la sonrisa que escapó de sus lábios al recordar eso...arrancó la moto y salió de su apartamento. La primera parada fue el antiguo apartamento de Logan, en su mente jugaba el primer día que vio a Logan...dios todo comenzó con una cuerda...ese día en el que decidió robar al que sería el hombre de su vida. Entró al apartamento, todo estaba como lo recordaba, la sala de ejercicios, la cocina, el cuarto del ordenador, el dormitorio...si mira fijamente aún piensa que Logan estará en su silla del cuarto del ordenador como si nada hubiera pasado...aún que sabía que eso no era real...recordó algo que Cindy le comentó hace algún tiempo, cuando le dijo que Bling, había abierto un pequeño gabinete de fisioterapia en Seattle, claro...Bling tenía que saber donde estaba Logan...era su mejor amigo, Bling tendría la respuesta, salió del apartamento y volvió a coger su moto, preguntó a un par de peatones donde podía encontrar el gabinete, cinco minutos después Max estaba allí, era un lugar acogedor, una puerta se abrió desvelando a Bling, era el Bling de siempre, aún que con alguna arruga más, pero seguía teniendo su musculatura y al juzgar por la sonrisa en la cara del hombre que le acompañaba aún conservaba su gran sentido del humor...ella se acercó a él, "-Bling, ¿Podemos hablar un momento?"-Preguntó Max, Bling levantó la vista y se sorprendió al encontrar a Max allí, "-Max..."
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NA: Descargo de responsabilidad, los personajes no son míos la idea sí! :)
Bueno este es un fanfic que escribí con la ayuda de mi tío Agustín a mis doce años! ;)
(Uno se sorprende mucho al descubrir cosas que ni imaginabas al hacer limieza en el cajón de los libros del cole) xDDD

martes, 21 de diciembre de 2010

La misteriosa mujer.

NA: Descargo de responsabilidad...obviamente, NCIS y sus personajes no me pertenecen, pertenecen a Donald P. Bellisario, a mi sólo me pertenece la idea. ¡Disfruten!
"El mejor amigo que podrás encontrar es el que siempre ha estado a tu lado, la familia, por que la familia...lo es todo"

Capítulo 1.
Era un frío viernes de diciembre, Tony DiNozzo decidió que era el mejor momento para una copa. La semana había sido complicada, uno de esos casos que le hacía recordar lo miserable que era su vida antes de conocer a Jethro Gibbs, su padre. Tony llegó a un local, parecía tranquilo, algo que que él adoraba en días como estos, era el bar más encantador que había visto en su vida, en el centro del local se encontraba la pista de baile de la que colgaba una gran bola de espejos y algunas luces de colores, en un lado del local había un par de pequeñas mesas con sus respectivos sillones, al otro lado del local se encontraba la barra en la que había una gran selección de licores. De fondo se escuchaba una tranquila música jazz, caminando un par de pasos, Tony se acercó a la barra y pidió un whisky con hielo, odiaba beber...se prometió a él mismo que nunca sería un hombre como Senior, su padre biológico, sentía que su corazón latía a mil por hora al recordar a su padre...en casos como estos desearía no haber nacido, las últimas palabras que su padre le regaló antes de repudiarlo se hicieron eco en su cabeza..."Acabarás en la cuneta, Anthony...", se preguntaba por qué, recuerdos que queria enterrar en el fondo de su mente surgían ahora. Tony salió de su tren de pensamientos al chocar con algo...ó alguien, levantó la vista y encontró a la chica más hermosa que sus verdes ojos pudieron ver, "-Disculpeme por favor...no, no lo había visto..."-dijo la chica un tanto apenada, "Oh, no, por favor disculpeme a mi...fue mi culpa...estaba...un tanto distraído"-Dijo Tony mientras sacaba su pañuelo de su bolsillo y se lo entregó a la chica "-Gracias"-dijo la chica mientras una sonrisa se dibujaba en su rostro."Mi nombre es Tony...Tony DiNozzo"-dijo Tony mientras tendía la mano a la chica "-Encantada, soy Susan McDonald"-dijo Susan con una sonrisa tímida. Susan era una chica alta, guapa, delgada de tez oliva, castaño largo castaño y grandes ojos azules, unos ojos que extrañamente eran muy familiares para Tony. Susan miró a Tony muy apenada, "-Oh mire como le he puesto el traje"-dijo Susan mientras limpiaba el traje de Tony, este la detuvo cogiendola de la mano.
"-Oh, no es nada...es sólo una pequeña mancha...nada que no se arregle...le invito a una copa,¿vale?"-dijo Tony mientras una de sus grandes sonrisas mil vatios jugaba en sus labios, la primera sonrisa verdadera que había regalado en mucho tiempo...Tony se acercó a la barra y pidió dos copas, una vez que tenía las copas Tony se acercó a Susan, "-¿Nos sentamos-preguntó Tony señalando el lugar donde se encontraban las mesas. Se sentaron y un silencio incomodo se apoderó de ellos. Susan fue la encargada de romper el silencio,"-Así que...¿A que te dedicas, Tony?"-preguntó mientras tomaba un sorbo de su copa, Tony la miró, "-Soy agente federal, trabajo para el NCIS"-dijo Tony mientras sonreía timidamente, Susan la miró sorprendida, "-¿Y tú?"-preguntó Tony.
"-Soy médico en Bestheda"-Comentó Susan, Tony la miró un poco confuso," ¿En Bestheda?...¿eres militar?-Preguntó Tony, "-No, no soy militar, pero mi padre era marine, creo que era sargento de artillería, murió cuando yo tenía unos ocho años..."-Explicó Susan con el rostro sombrío. "-Oh...vaya lo siento mucho, sé lo que se siente al perder a alguno de tus padres..."-Comentó Tony,"-¿Has perdido a tus padres?-Preguntó Susan con una nota de miedo en su voz, "Mi...madre murió cuando tenía siete años...mi padre estaba demasiado borracho para ocuparse de mí...así que pasaba la vida en internados y campamentos de verano..."-dijo Tony apartando la vista de los ojos de Susan.
"-Lo siento mucho Tony...tuvo que ser muy duro..."-Susan acarició la mano de Tony, él la miró y dio una pequeña sonrisa tímida. "Fue duro, afortunadamente a los trece años me adoptaron mi padre...y...eh..."-Dijo Tony mientras sentía que las lagrimas estaban a punto de caer de sus ojos. "-Perdona Tony...por desenterrar viejos recuerdos."-Dijo Susan mientras tomaba su copa para beber.
"-oh, no pasa nada...¿Qué especialidad tienes?..osea quiero decir, nunca te he visto en Bestheda...y es como...si fuera el paciente estrella...-balbuceó Tony con una sonrisa timida en sus labios. Susan reía, "Oh...soy pediatra, es posible que por eso no me hayas visto nunca...muchas heridas de bala, supongo...-comentó Susan. "-Entonces...¿te gustan los niños?-Preguntó Tony mientras bebía de su copa. "Oh, sí...me encantan...¿a ti no?"-Preguntó Susan. "-No...la verdad es que no..."-Comentó Tony mirando a los ojos de Susan...esos ojos que le resultaban tan extrañamente familiar.
"-Seguro que eres hijo único ...¿Nunca tuviste hermanos?"-Preguntó Susan muy intrigada por la respuesta de Tony a esta pregunta. Al escuchar esta pregunta, Tony sintió que su corazón se partía en dos, recuerdos de una pequeña niña de ojos azules asaltaron su memoria, sintió que sus ojos se nublaban con pequeñas lágrimas y se aclaró la garganta, "-Tuve...una hermana, era hija de mis padres adoptivos...ella  murió cuando tenía ocho años"-Comentó Tony tomando un sorbo de su copa.
"-Esto...lo siento mucho Tony, supongo que sería un duro golpe para...tus padres, y para ti."-Comentó Susan sonriendo tristemente. Al escuchar esto, la mente de Tony volvió a ser asaltada, pero esta vez por recuerdos de una mujer peliroja de ojos verdes, "-¿Tony, te encuentras bien?"-Preguntó Susan con un atisbo de preocupación en su voz. Tony se aclaró la gargante intentando por todos los medios frenar las lágrimas que amenazaban con caer de sus ojos. "-Perdoname, si te ha molestado mi comentario..."-Susan fue interrumpida por Tony, mirandola con ojos cristalinos, "-Mi..madre también murió con mi hermana...en un accidente de tráfico.-Dijo Tony con voz ronca por todas las emociones que cruzaban por su cuerpo al recordar la verdadera causa de la muerte de la única mujer que había conocido como madre y de su pequeña y querida hermana. "-Vaya...lo siento mucho Tony."-Comentó Susan mientras tomaba la mano de Tony y volvía a acariciarla.
"-Y...¿Qué hay sobre ti?-Preguntó Tony mientras daba una sonrisa triste a Susan, "-Pues...vivo en un apartamento en el centro de la ciudad, soy hija única...mi padre murió en combate y la única familia que tengo es mi madre...y ya sabes...trabajo como pediatra..."-Susan sonrió, Tony la miró y sonrió esta chica...Susan, había algo de misterioso en ella pero también había algo familiar en ella, algo dolorosamente familiar en ella, ese misterio era el que más le atraía de ella. Estuvieron un rato  hablando y riendo hasta que Susan dio una mirada de disculpa y dijo: "-Ha sido una gran velada...pero debo irme"-Con eso Susan se levantó, pero fue detenida por Tony que estaba agarrando su mano,"-Espera...¿volveré a verte?"-Preguntó Tony mientras sus ojos tenían una chispa de esperanza. Susan sonrió y buscó en su bolso un lápiz y un papel, rápidamente garabateó algo en el papel y se lo entregó a Tony, "-Este es mi telefono...estaré encantada de volver a verte."-Susan dio un beso a Tony y lo dejó sentado en la mesa mirando un poco asombrado el papel, Susan sonrió para sus adentros, era como esperaba encontrar a Tony..."su Tony". Al salir del bar sacó su telefono móvil y llamó, "-¿Mamá?...¿Sí?...soy yo...ajá...lo he encontrado..."
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Espero que os guste! ;) Tendré la segunda de esta historia y del Tiva en breve...pero con esto de la navidad ya se sabe...
(Soy yo...o soy la única que piensa que a Mark Harmon le pusieron una peluca, para esa foto? LOL)

jueves, 16 de diciembre de 2010

Todo puede pasar cuando estas en: la ville de l'amour♥

Capítulo 1.
La vida está hecha para vivir un único gran amor...pero para mí, mi vida está hecha para vivir de puro sufrimiento. Me llamo Caroline Ziva Gibbs, tengo 25 años y un gran puñal de desamor clavado en mi corazón. Soy hija de un ávaro hombre llamado Leroy, el que me impuso matrimonio con mi prometido, Timothy Von McGee, hijo de un importante banquero, como ya he dico mi vida está llena de puro sufrimiento y desamor...condenada a esposarme con un hombre  al que realmente no amo.La llave de mi corazón la robó un pícaro joven de ojos verdes, llamado Anthony. Recuerdo como si fuera ayer la primera vez que mis ojos captaron los suyos.....
~París, Francia~
Era una cálida y soleada mañana de primavera del año 1960. El sol brillaba en el cielo con todo sus esplendor, los pájaros cantaban mientras se posaban en algunas de las barras de la bella torre Eiffel y las flores sonreían al sol. Paseaba por una de las pequeñas calles del centro de París...oh, es una ciudad tan bella...salvo por mi acompañante, mi querido prometido, Tim, mi carcelero el que no me dejaba ir a casi ningún lado sin deleitarme con su presencia, ¡Lo odiaba!; "-Ya verás  será la boda más bella y lujosa de todo el continente, asistirá tanta gente que ni siquiera entraremos en la iglesia..."-Parloteaba alegremente Tim. Su parloteo cesó al mirarme; "-Ziva...¿Te ocurre algo querida?...Quizás...¿te he aburrido con mi conversación?"-Preguntó Tim un poco molesto. "-Oh, no...querido es sólo...que estoy un poco distraida con mis pensamientos, disculpame por favor"-Comenté muy desanimada, antes de que mi querido prometido pudiera seguir con su peculiar conversación una voz gritó: "¡ALTO AL LADRÓN!". En ese tiempo cuando mi cuerpo pudo reaccionar a esa pequeña frase un joven alto y musculoso pasó corriendo por mi lado, mandandome desafortunadamente al suelo. La policia llegó e inmediatamente comenzó a tomar declaración a mi flamante prometido, mientras los chicos estaban a lo suyo, yo decidí ir a investigar por mi cuenta. Al llegar a un pequeño callejón encontré, acurrucado en un rincón, entre unos viejos cartones a un joven que no sobre pasaba los treinta años de edad, vestía unos arapos, que se asemejaban a una fina camisa de algodón y a unos muy desgastados pantalones, y en sus pies no calzaba ningún tipo de calzado. El joven tenía una herida muy grande en su costado derecho; "-¡Oh, dios mío!"-Exclamé al ver la cantidad de sangre que emanaba del joven.
"-¿Qué hace aquí señorita?"-Preguntó el joven con un atisbo de dolor en sus ojos, "-¿No le preocupa que un ratero como yo...pueda robarle?"-Preguntó bajando la vista hacia el suelo mientras una hacía una pequeña mueca de dolor. Sus ojos reflejaban la tristesa, la desolación, la desesperación...y aún que parecía increible,¿la ira?, nunca pensé que unos ojos tan bellos como esos puedieran reflejar tanto..."-No, sé que usted sería incapaz de herir a alguien...incluso creo que no sería capaz ni de dañar a una mosca."-Dije mientras me acercaba a él."-¿Por qué no me deja hechar un vistazo a eso?"-Refiriendome a su herida.
"-No, no es más que un rasguño..."-Dijo haciendo una mueca de dolor, "-Tiene una pinta muy desagradable...y seguro que duele mucho, dejeme ayudarle por favor..."-Dije mientras me acercaba a él y rasgué parte de la tela de mi vestdo para usarla como venda.
"-Necesito que se quite su camisa, por favor, prometo no hacerle mucho daño..."-El joven me miró sorprendido y al cabo de unos segundo accedió a quitarse su camisa.
Su musculatura era muy desarrollada, algo muy abundante en los chicos como él, los rateros...
"-Disculpe, señorita, no me he presentado, mi nombre es Anthony...Anthony DiNozzo"-Tendió su mano para estrechar la mía, lo más impactante de este chico eran sus modales, eran más desarollados, más que los del resto de los rateros. "-Mi nombre es Caroline Ziva Gibbs"-Dije, "-Aún que todos mis amigos me llaman Ziva..."-Volví a decir mientras limpiaba su herida.
"-Y...dígame señorita...¿Qué hace en un barrio tan peligroso como este?-Preguntó Anthony. Fui a darle una contestación apropiada, pero en ese momento me ví interrumpida por la aparición fortuita de Tim.
~Tiempo real~
Me vi sorprendida por un golpe seco en la parte posterior de mi cabeza, yo, la dura asesina del Mossad, Ziva David, me ví sorprendida al haberme quedado durmiendo en el despacho.
"-¡HEY!"-Grité al sentir el golpe en mi cabeza."-¿Se puede saber que haces?"-Levantando la cabeza me encontré con los dos ojos azul hielo, "-Gibbs...esto...yo...lo siento"-me disculpé, Gibbs se sentó en su escritorio, "-No te disculpes...es un signo de debilidad"-Dijo Gibbs mientras levantaba la vista hacia la pantalla de su ordenador.
"-¡Hey Zee-vaah!-Resonó una voz por todo el bullpen. "-¿Intentas superar mi récord de dormir en el trabajo?-Preguntó Tony DiNozzo mientras lucía una de sus brillantes sonrisas mil vatios.
 Y ahí estaba él...el ser humano más infantil e inmaduro que no había visto jamás en toda mi vida, pero había algo en él...no sé...que realmente me atraía...¿su sonrisa?...¿sus ojos?...¡NO!...no puede ser...¿me estoy enamorando de Tony?

sábado, 4 de diciembre de 2010

Ella duerme tras el vendaval. Sueña con despertar en otro tiempo...en otra ciudad.#


Sueña, que nadie te quite el poder de pensar, de imaginar, de soñar, con otro mundo, con otro tiempo...sueña, ese simple hecho que nos hace volar a un mundo diferente, ser una persona diferente, vivir, con alguien diferente.
Imagina a ese alguien especial, y con sólo la fuerza de tu imaginación podrás trasportarlo hasta tu lado, en el que nunca, jamás lo dejarás escapar. Donde lo imposible no existe, el poder de tu imaginación no tiene límites, que nadie...nadie te arrebate ese poder, el poder de tu mente.