sábado, 23 de febrero de 2013

The Butterfly Circus.

El otro día, en clase de Filosofía, Carmen, mi profesora , nos puso un vídeo que realmente tocó mi fibra, "El Circo de la Mariposa", voy a hablar un poco de él, aprovechando que he hecho un comentario.

El cortometraje está protagoniza por Will, un joven que sufre una discapacidad física, este papel está interpretado por "Nick Vujicic" un joven australiano al que le falta tres extremidades, y tiene una cuarta extremidad pequeña, la pierna.
Will, quién "trabajaba" , o más bien, exponían en un "circo de los horrores", como si fuera el más extraño animal del mundo, "el error humano del mundo" "un hombre al que hasta Dios le ha dado la espalda" - como lo presentaba el presentador del circo, junto a un hombre tatuado, una señora de más de 100 kg, unas siamesas, y una señora, la mujer barbuda..
Will se sentía triste, extraño, avergonzado de sí mismo, hasta que conoce al señor Marquez, el dueño del circo de la mariposa, un maravilloso circo donde se exhibía las más maravillosas actuaciones de contorsionismo, las mejores trapecistas, fuertes hombres.. un circo, dónde te enseñaba a amar la vida, a aceptar a cada uno de sus miembros, quererlos, no por lo que aparentan, si no por lo que son, sin miedo a los que dirán.. el circo de la segunda oportunidad.

En la antigüedad, (hace dos días como quien dice) lo extraño, lo nunca visto no estaba aceptado, miraban lo extraño, y con una risa maliciosa lo señalaba con el dedo, lo marginaba, apartándolo de la sociedad, apartándolo a la vida que algo extraño, mal visto podía llegar a tener, el circo, el circo era la vida de lo mal visto de la sociedad, bandidos, huidos de la justicia, del que dirán.
Monstruos de una sociedad clasista, a los que nunca han enseñado a amar, ni a ser amado, ni por uno mismo, ni por otros.
Este era el problema de Will, no sabía amarse, no sabía que, a pesar de su "imperfección" había una perfección oculta, un patito feo que esperaba metamorfosearse en un precioso cisne blanco.
Esa metamorfosis ocurre cuando el señor Marquez le ayuda a ver lo bonito, lo único en sí.
Todos los componentes de ese circo tenían una cruda historia tras su espalda, Anna, la trapecista, era una prostituta a la que habían echado del burdel al quedar embarazada de Sammy, su precioso y amado hijo.
Poppy, el sexagenario trapecista, el increíble Poppy, ese anciano que había visto días mejores en el circo, y que había sido despedido por una absurda barrera que ponemos los humanos, la edad.
El hombre forzudo, ese gran tipo que ahogaba sus penas en ese líquido ámbar, elixir de embriaguez, y que luchaba contra todo el mundo para ahogar sus problemas, pelea tras pelea, sorbo tras sorbo..
Pero todos tuvieron su segunda oportunidad, aprendieron a amarse, aceptarse, pudieron admirar su belleza, tanto física, como interior, se metamorfosearon, como esa mariposa que sale del capullo..

Es fácil poner etiquetas, pero antes de hacerlo debemos mirarnos a nosotros mismos, reflexionar un poco, ver nuestras imperfecciones, porque no hay nada perfecto..
La mujer barbuda, para ti era un monstruo, una abominación, para mí una mujer con un problema hormonal, unas cuentas pastillas, una pequeña depilación y a brillar! 
Las siamesas, para ti son un espectáculo, para mí, las más inseparables gemelas del universo, las mejores confidentes de la una a la otra, aquellas chicas que pueden decidir operarse, pero quizás no lo hacen porque se sienten bien la una junto a la otra. 
El hombre tatuado, en aquella época, para ti ese tío pintarrajeado, en esta época, ese hombre que lleva mil y una historias tatuado en su cuerpo, como dicta la moda.. 
La mujer pesada, para ti, esa foca que no come, aspira.., para mí, la más maravillosa mujer del mundo, la del buen apetito, la que a pesar de los comentarios no se ha dejado llevar por el que dirán, la orgullosa de su cuerpo..
Will, el hombre sin brazos, ni piernas, para ti, "el hombre al que hasta Dios dio la espalda", para mía el más maravilloso y único hombre de la tierra, el que quizás no tenga brazos, ni piernas, pero sí un corazón del tamaño del Continente Americano. 

Por una vez en tu vida, no te dejes llevar por apariencias, si no por sentimientos, por lo único, somos peones en este gran tablero de ajedrez que es la vida, nos asusta lo diferente porque somos todos iguales.. 
Que no te asuste lo diferente, si no lo igual, lo diferente es esa esencia que le falta a esta vida, lo bello, lo bonito y mágico, mírate en el espejo, ¿lo ves? ¿no? son tus prejuicios, te impide ver lo realmente bello en la vida. 
"Hay dos cosas que son infinitas, el universo y la estupidez humana; de la primera no estoy muy seguro"- Albert Einstein. 

jueves, 23 de febrero de 2012

You have a power on me.

He descubierto, amigo mío, 
no importa la cantidad de tiempo que pase, 
no importa la cantidad de tiempo que, 
emplee en intentar olvidarte.. 
porque he descubierto que, 
no importa nada, 
porqué tienes un poder en mí.. 
           -TÚ- 
 
                  You have a power on me.. 'cause you make me so happy.. (8)

miércoles, 25 de enero de 2012

Padre e Hijo.

"Tengo pocas reglas...pero la número cinco es: No desaproveches lo que es bueno, y tú eres bueno..."-Gibbs a DiNozzo, 8x22- Baltimore.


Capítulo 6. 
Semanas pasaban convirtiéndose en meses, meses hacía desde la última vez que había visto ha aquel pequeño y asustadizo niño del tren, Tony, era su nombre,. Y sin embargo allí estaba él, ante  las puertas de la, Long Island Military School, a la espera de aquel niño, que despertaba un sentimiento dentro de él, aquel, que él creía atrofiado, el instinto paternal, -¡Leroy!-Gritó una pequeña voz con alegría, al mismo tiempo que sintió un fuerte agarre apoderándose de su cintura. Leroy miró hacia abajo para encontrar una escasa cabellera rubia- estilo marine- reconoció el joven de su tiempo en el cuerpo.
-¡Has venido, Leroy!- gritó el niño con alegría, sin soltar el fuerte agarre con el que mantenía al hombre. 
-Hey, tranquilo no iré a ninguna parte...-aseguró el hombre sonriendo tranquilizadoramente al niño. Tony levantó la vista ruborizado, -Lo siento- se disculpó el niño nerviosamente. -No pasa nada- aseguró el hombre- Nunca rompo una promesa- terminó de decir el joven de ojos azules sonriendo tranquilizadoramente al niño. El chico se relajó visiblemente a las palabras del hombre. -Leroy, ¿quieres jugar conmigo al baloncesto?- Preguntó el niño con una pequeña sonrisa adornando sus rasgos. Leroy no pudo evitar la sonrisa que se deslizó a sus labios, -Claro- respondió el hombre con un encogimiento de hombros. El pequeño sonrió con alegría - ¡Genial!- exclamó el muchacho al mismo tiempo que corría hasta donde se encontraban sus pertenencias escolares y volvió varios minutos después con un balón de baloncesto bajo su brazo. -Me alegra mucho tener a alguien con quien jugar al baloncesto.. - dijo el chico mientras botaba el balón. - Nadie quiere jugar conmigo...- aclaró el niño casi en un susurro al ver la cara dubitativa del hombre. Leroy lo miró detenidamente durante un breve periodo de tiempo, -¿por qué?- preguntó el hombre sin rodeos. Tony dejó de botar la pelota y miró intensamente a los ojos del hombre - Juegan al béisbol- contestó el muchacho como si fuera la cosa más obvia del mundo. Leroy se limitó a asentir, el niño lo miró y agachó la mirada...-Leroy, si te digo algo... ¿prometes qué no te reirás?- preguntó el chico con nerviosismo, el hombre asintió solemnemente, - lo prometo- dijo esperando a que el niño le dijera lo que tanto nerviosismo le producía. Tony estudió al hombre durante un corto periodo de tiempo y asintió a sí mismo, como si tratara de convencerse de que lo que estaba apunto de hacer era lo correcto... - no sé jugar al béisbol- dijo el niño sintiendo el rubor colorear su cara. 
-Eso se puede solucionar- dijo Leroy- yo te enseñaré- dijo de nuevo, el hombre, aprovechando el momento para arrebatar el balón al niño. Tony se quedó quieto y miró al hombre, una mezcla de asombro y alegría brillaba en sus ojos - ¿en serio?- preguntó el niño sin ocultar su asombro. El hombre asintió simplemente. En ese momento el rostro del niño se iluminó con una sonrisa - ¡Gracias! - exclamó el muchacho, aprovechando el momento para arrebatar el balón al hombre. 
Así entre risas y juegos, pasaron el primero de muchos días de diversión juntos. 
Con un suspiro de frustración Jethro levantó la mirada del archivo frente a él, se dio una colleja mentalmente por no haberse dado cuenta de lo obvio, Tony DiNozzo, aquel joven detective que había despertado miles de emociones en su interior, era aquel pequeño niño, aquel niño que desertaba su atrofiado instinto paternal, aquel al que una vez había llegado a querer como a un hijo, el hijo que le arrebataron una vez...
El ex-marine fue sacado de sus pensamientos  con un pequeño ruido procedente de el piso superior. Llevando una mano a su arma, y guardando cuidadosamente el archivo, se procedió a subir al piso superior, arma ante él... -¡Dios mío!- exclamó una voz- guarda eso...acaso.. ¿quieres herir a alguien?- Preguntó el desconocido. El ex-marine miró a su visitante con asombró y bajó el arma -¿qué haces aquí?- preguntó Jethro con enojo, pronto, el asombro que había sentido minutos antes se veía sustituido por el enojo, la ira ardía dentro de él. 
-Deberías poner una cerradura, Leroy- dijo el anciano de ojos azules, evitando la pregunta formulada anteriormente. -¿Qué haces aquí?-repitió Jethro, esta vez, más enojado aún. 
El anciano miró a Jethro con tristeza, - visitar a mi hijo- respondió suavemente el anciano. Jethro suspiró enojado y frustrado, controlando las ganas de golpear algo...- Leroy, por favor, han sido veinte largos años.. déjame ser parte de tu vida.. soy tu padre, tu familia- dijo el anciano, acercándose al más joven de los dos. Jethro se apartó bruscamente de su toque. - No tengo familia- dijo secamente el ex-marine. Jackson, negó con la cabeza en frustración. - No eres el único que perdió a una familia, Leroy...- comenzó el anciano, sintiendo sus emociones hacer un nudo en su garganta- yo perdí a una nuera.. y a dos nietos maravillosos...-continuó intentando controlar sus emociones.- pero también perdí a mi hijo, Leroy... te perdí...- terminó dejándose abrumar por sus emociones.  -Perdiste a tu hijo mucho tiempo atrás, Jack- Gritó el ex-marine con rabia. Jack se acercó a él y le acarició la cara. 
- Cuando tu madre murió-comenzó el anciano con un suspiro- tu mirada de felicidad e inocencia, fue sustituida  por esa mirada de odio y resentimiento...- señaló a los ojos de Jethro, -cuando conociste a Shannon, esa mirada cambió dejando paso al amor y la felicidad... pero ahora, ese odio y ese resentimiento se han multiplicado... déjame ser parte de tu vida, Leroy- Terminó de decir el anciano sintiendo sus ojos nublarse con lágrimas. Jethro lo miró sin saber que decir. Los dos hombres fueron interrumpidos por el sonido del teléfono móvil del más joven. 
-Sí, Gibbs... voy para allá- colgó el teléfono y sin ni siquiera mirar a Jack se dispuso a salir de la habitación, se volvió antes de salir por la puerta. - Jack...- comenzó dando un suspiro cansado - será mejor  que te vallas.. no quiero verte aquí cuando vuelva. - Y se fue, dejando a un muy triste, Jackson Gibbs a su paso. 
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N/A: ¡Tachán! Aquí está  el capítulo seis.. tenía pensado publicarlo ayer, pero al final la perrera me pudo, pero bueno, lo importante es que ya está aquí... 
Espero que os haya gustado, los comentarios, son bienvenidos, los escritores no somos nada, sin unos grandes lectores... En fin.. mi vida va a un plan de locos, entre los días que he estado enferma y los exámenes me siento agotada física y mentalmente. Daría mi alma por un día entero durmiendo... *Suspiro tristemente*
Deseadme suerte, esta semana tengo dos exámenes, uno de Ética mañana.. y uno de historia el viernes.. ains.. además me presento a un concurso, con mi historia "Deseos", la cuál podéis encontrar en la etiqueta "historias". Bueno, sin mucho más que decir, solo dar las gracias a los que me leen y a los que me dejan saber su opinión.
A Patry y Miguel, porqué sois mis lectores estrella! :) ¡G.R.A.C.I.A.S!

sábado, 21 de enero de 2012

Mi primer "Hello"

Como 2011, ha sido el año internacional, en la investigación de Alzheimer, algo que me preocupa realmente, mi mama Belén, sufría Alzheimer, aún que primeramente fue diagnosticada con Demencia... me preocupa poder llegar a desarrollarla, y así perder mis recuerdos, así qué he decidido inaugurar mi propio "Banco de Recuerdos"  y así pues, lo haré con un recuerdo particularmente especial para mí, mi primer "Hello".
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Mi primer "Hello"
Tendría yo, unos tres años de edad, cuando por primera vez, pronuncié Hello, sonreía con orgullo y lo repetía a todas horas. Siempre me han gustados los idiomas, creo que el causante de ello es - era, después de casi cuatro años, no me hago la idea- mi tío Agustín. Él como todos los profesores, solo quería, que sus alumnos aprendieran, y en ese momento yo, era su alumna. Fue una tarde de primavera, aún no había alcanzado los tres años, puesto que los cumplía un bonito 10 de Junio. Recuerdo que mi madre tuvo que ir al médico con mi mamé Belén, y no sabía con quien dejar a dos "mocosos" cariñosos, pero trastos, yo más trasto que mi hermano. Y sin embargo, mirando a su alrededor, encontró la solución, dos trastos quedaron a cargo de un tío sortero enrollado, con tendencia a pensar en inglés, hablar en inglés para que no nos enteráramos, y por supuesto escribir un par de letrillas en su viejo cuaderno de poesía... Mi hermano, quien siempre ha sido negado para los idiomas, rompió el pesado silencio que había caído sobre nosotros, con un "-Tito, ¿Me ayudas con esto?" "-Claro", respondió él. Tras un largo silencio, del que yo no había sido muy consciente, mi tío volvió al salón, tras haber ayudado a mi hermano, con su tarea de Inglés. Me miró durante un largo rato, y yo sonreí. Me indicó con un leve gesto que me uniera a él, en el sofá, y así lo hice - por aquel entonces a diferencia de ahora, era muy obediente- "Es muy importante, que, desde una edad temprana aprendas idiomas, Belencita"- dijo sonriendo a mi mirada de incertidumbre. "-¿no te gustaría ser profesora de Inglés como yo?"-Me preguntó acariciando mi nariz. Yo negué rotundamente con la cabeza. "-No, quiero ser una doctora y curar a mucha gente, mira, hoy he curado a Lucas, -Mi muñeco, al cuál tenía mucho afecto, perteneció a mi madre, después a mi, y en un futuro a mi hija, claro, si lo encuentro.- tenía una mano rota"- Dije enseñando el muñeco, y su improvisado vendaje con un trozo de papel higiénico. Él me sonrió, "-Es importante, que sepas idiomas...vamos a aprender a decir hola, vale?"-Me hizo algunas cosquillas antes de ponerse serio...yo, me encogí de hombros y lo miré con disgusto, sabía que no desistiría, pues, al igual que yo, la mollera la tenía dura. "- A ver, es: He-llo //"Ge-Lou"//, venga ahora inténtalo tú."- Me sonrió de nuevo - dios, adoraba su sonrisa- Repetí, repetí, fallé, repetí, aprendí. Él me miraba con orgullo, yo sonreía encantada, y repetía y repetía, "Hello" 
Solía decir, que, algún día sería una gran profesora de inglés. Yo lo negaba. Me pregunto, que diría si supiera que quiero orientar mi vida, hacia ese rumbo, que quiero seguir sus pasos, ser una gran profesora de inglés, y enseñar y formar a las nuevas generaciones. Seguramente, me miraría con orgullo, y diría "Esa es mi chica", como siempre que aprendía una nueva palabra, una nueva frase...
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Es curioso, como las personas tendemos a olvidar las cosas, pero cuando ese recuerdo es especial, poseemos la cualidad de recordarlo al pie de la letra, eso, es lo que me pasa a mi con este recuerdo.. que, aún que por mucho tiempo que pase, no lo podré olvidar.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

¡MUCHAS GRACIAS!

Patry! Muchísimas gracias! Es la carta más bonita que he recibido en mi vida...-son pocas eh- jajaj
En serio, gracias, gracias y gracias...
Gracias, por la postal.
Gracias, por ser tú.
Gracias, por haberte conocido.
Gracias, simplemente por existir! :)

miércoles, 7 de diciembre de 2011

PARA UNA FELIZ NAVIDAD...


Y comieron perdices
leyendo las cartas 
de navidad. Al tiempo
que la radio emitía
la canción éxito - Mecano.


Papá Noel, en su trineo,
recopilaba las mejores
noticias, de cada día,
del mismo periódico - Diario


Y mientras..., la nieve 
caía sobre los tejados
y los pinos blancos.


Ahora pienso en ti,
con mis mejores deseos
de amar más, y amor.


-Agustín Casado, "Hidra en su vello mágico", 1990- 

viernes, 2 de diciembre de 2011

Padre e Hijo

"Tengo pocas reglas...pero la número cinco es: No desaproveches lo que es bueno, y tú eres bueno..."-Gibbs a DiNozzo, 8x22- Baltimore.


Capítulo 5. 
Despertó y miró a su alrededor con ojos legañosos sintió el ruido de un motor de un coche, y de pronto cayó en su entorno. Estaba en el interior de un coche familiar, miró a su regazo, sus largas piernas de adulto se había convertido en dos pequeñas piernas que vestían unos pequeños pantalones azule, con el dibujo de uno de los pitufos-gruñón-, llevando la vista a su pecho, observó que vestía una pequeña camiseta blanca, en la cual había dos letras mayúsculas bordadas en hilo azul -AJ- decía. Frunció el ceño cuando se dio cuenta de las dos correas pequeñas que lo sujetaban, tan características de un asiento de seguridad infantil.
-Mamá, AJ se ha despertado-Dijo con alegría una pequeña voz, sacándolo de sus pensamientos. 
Miró a su lado y vio a una chica, de no más de ocho años, cabello castaño revoloteando en un juego de rizos, ojos grandes y brillante, en tono azulado, muy similares a los de Gibbs, diría él.
De pronto, el sonido de la risa de la niña a su lado, cesó, sustituido por el sonido de un angustioso grito de pánico, el sonido del metal impactando, llenó sus oídos, el olor de la goma quemada de los neumáticos impregnaba en su nariz. Todo cuanto recordaba era dolor. 
-¿Mami?-Preguntó él sintiendo la quema de las lágrimas en sus ojos. -¿Ke...? ¿Kelly?-Susurró el pequeño dejando fluir libremente las lágrimas que amenazaban con caer. Lo último que sintió antes de sucumbir a la oscuridad, fue un fuerte dolor de espalda. Después serenidad.
Anthony DiNozzo se despertó con un sobre salto, había tenido un sueño muy real-demasiado real para su gusto-
Era un sueño que se repetía continuamente, ese sueño que lo atormentaba desde su infancia, nunca había sabido quien era ese niño, AJ, pero fue a sus ocho años, poco antes de la muerte de su madre cuando, comenzó a conocer parte de la verdad, AJ, Anthony Jethro, fue el nombre dado por sus verdaderos padres, Kelly al parecer era su hermana mayor,la cual era cinco años mayor que él,. El nombre de su madre llegó tiempo después, Shannon, una joven enfermera pediatrica en el hospital general de Washington DC, solo faltaba un dato el nombre y apellido de su padre, puesto que el de su madre lo sabía, Fielding(Tuve un fallo al escribirlo en la otra entrada) 
El joven detective hizo una mueca al conocer el verdadero motivo de su despertad, aquel, que junto con su gran cicatriz en la espalda, era un recordatorio de su antigua vida, aquella pre-Anthony Dominic DiNozzo.
Con un suspiro y con mucho cuidado de no dañar más su espalda ya dolorida, Tony se levantó del sofá en el que se había quedado dormido y fue en busca de un calmante...
Stephanie Gibbs, cuarta esposa de Jethro Gibbs , el rudo ex-marine y segunda b de bastardo, agente especial del NCIS, entró al sótano de la casa compartida con su esposo para encontrarlo dormido, o mejor dicho, peleando en sus sueños y murmurando una y otra vez, AJ...
Stephanie, hizo una mueca ante el nombre que salía de la boca de su marido, se había enterado hace algún tiempo de la primera esposa y de los hijos de estos, algo que a ella no le había gustado nada. Con un suspiro de frustración Stephanie decidió despertar a Jethro, no le gustaba la idea, que su esposo soñara con alguien que  no fuera ella, o los hijos que le hubiera gustado tener. Siempre quiso niños, los pequeños niños que alegraban la vida, Jethro se había opuesto a la idea, siempre decía que los niños no eran lo suyo, pero en realidad lo frenaba el recuerdo de sus hijos, nunca pudo querer a otros niños, que no fueran Kelly o AJ, así como, nunca pudo amar a otra mujer que no fuera Shannon, por muchas exs mujeres que hubieran. 
-¡Jethro!-gritó Stephanie zarandeando por los hombros a su esposo. Jethro se despertó repentinamente golpeando su cabeza con la costilla de su barco. 
-¿Qué?-Preguntó el ex-marine frotándose la parte dolorida de su cabeza.
-Estabas lloriqueando como una nena. - Respondió Stephanie utilizando un tono de burla tan familiar para su marido. 
Jethro gruñó y haciendo caso omiso de su "dulce esposa" tomó un sorbo de su café haciendo una mueca cuando el líquido helado pasó por su boca. Jethro suspiró cuando Stephanie abandonó el sótano. 
Dando unos pasos hacia una de las cajas apiladas en un escondido rincón de la sala, el anciano sacó un par de fotos, la primera de ellas mostraba a una pareja joven, sonrientes que vestían los típicos trajes de bodas, fueron Shannon y él el día de su boda. La segunda foto mostraba a una pequeña niña de ojos azules y dulce sonrisa, fue Kelly su primer día de colegio. Jethro acarició dulcemente la imagen de la niña con un suspiro pasó la foto, esta vez la fotografía mostraba a un pequeño niño de risos rebeldes y grandes ojos verdes sonriendo picaramente, fue AJ, en su tercer- y último- cumpleaños. 
-Oh dios...- murmuró Jethro mirando a los ojos de su niño y sintiendo una punzada de tristeza en su corazón al ver el parecido de estos en los de DiNozzo, de repente flashes de su sueño resurgieron en su mente. DiNozzo entre tanta oscuridad. El cuerpo de DiNozzo cediendo ante sus ojos. DiNozzo transformado en su pequeño hijo. Su pequeño niño reprochándole el no haberse dado cuenta que era él. 
Con un suspiro tembloroso, Jethro se frotó el cansancio de la cara y sacó su teléfono móvil, marcó el número que era tan familiar para él. -Abigail Sciuto, la mejor y única experta forense del NCIS, ¿qué desea?- Respondió una alegre voz después de tres toques. 
-Abs...-comenzó el anciano, solo para ser interrumpido por la ansiosa voz de la joven. 
-¡Gibbs! Me alegra que me hayas llamado, de hecho, te iba a llamar ahora...-divagaba Abby. 
-¡Abby!-Gritó Gibbs interrumpiendo las divagaciones de la joven.
-Ems...lo siento, Gibbs- se disculpó la joven- ¿En qué puedo ayudarte?- Preguntó en su habitual enérgica voz. 
-Abs, necesito el expediente personal de un detective del departamento de Baltimore - dijo el ex-marine con cansancio presente en su voz. 
-Por supuesto... solo dame un nombre-contestó Abby. 
-Detective Anthony DiNozzo...
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N/A: Siento mucho la demora, pero con el colegio y los asuntos familiares se me hacía imposible publicar...es más hoy publico porqué estoy enferma en casa, que si no, tampoco lo haría... en fin, disfrutad, y mucho más...próximamente...no tardaré tanto...
A mi mama Belén. Quién desde  muy pequeña, alimentaba mi imaginación con sus historias y cuentos.  Mama, te echo mucho de menos. 
Ah, lo olvidé... Sé que Gibbs no es tan brusco como siempre, pero intento mostrar su lado humano... lo digo porqué hace algún tiempo me dijeron que no muestro a Gibbs tal y como es.  Será más duro en más adelante. PACIENCIA! :)