Y no importa el sacrificio, ni siquiera el esfuerzo... Pase lo que pase lo conseguiré... Aunque mi vida dependa de ello... Y algún día, miraré atrás en el tiempo y recordaré aquellos días, riendo con satisfacción de que a pesar de todo he cumplido mis metas.
viernes, 18 de julio de 2014
When you're scared and alone, just know that I'm already home...
...If only New York wasn't so far away, I promise this city won't get in our way...
N/A: Buenas!! Antes que nada, perdón por no haber actualizado antes, pero... bueno... ya me conocéis... soy muy vaga.
En fin, capítulo 10 ya... y eso que no pensaba que iba a durar tanto, y sin embargo aquí estamos, mi historia y yo. Muchísimas gracias a todos los que la hacéis posible, y en especial a mi musa, Isa, que eres una crack!
Sin más preámbulos, aquí vamos:
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My heart stops when you look at me, just one touch now baby I believe this is real, so take a chance and don't ever look back, no..
Capítulo 10: "Correr".
Correr. Su primer impulso fue correr. Debía correr, alcanzar a su hermano, abrazarlo y no soltarlo jamás. Apenas registró lo que estaba haciendo, apenas supo como recogió al pequeño Blaine entre sus brazos y corrió, corrió en la dirección por la que minutos antes un angustiado joven de cabello rizado había corrido, corrió, corrió con todas sus fuerzas, como si su vida entera dependiera de ello, corrió, desilusionado cuando un solitario callejón le recibió.
Blaine no estaba allí, le había perdido, le había perdido de nuevo. Suspiró abatido, dándose cuenta de las saladas lágrimas de frustración que escapaban de sus azules ojos, abrazó a su hijo deseando poder quitar de su mente la mirada de dolor y miedo reflejada en los ojos miel de su hermano.
Ni siquiera registró como llegó a casa, se hizo consciente de ello cuando su esposa arrebató al pequeño Blaine de sus brazos.
-¿Coop?-preguntó la morena con preocupación. -¿Cooper, estás bien?-volvió a preguntar. El pequeño Blaine cambió la mirada de entre su madre y su padre -Papi está triste desde que conoció a Johnnie...-Susurró el pequeño, con un amago de tristeza en su rostro.
-¿Quién es Johnnie, cariño?- preguntó la madre, curiosa por la respuesta del pequeño, el niño fue a responder, pero fue interrumpido por su padre, quien secó los últimos rastros de lágrimas de su rostro.
-Blaine, Johnnie es Blaine- respondió el actor, dibujando una mirada confusa en el rostro de su esposa. Ésta hizo un intento de preguntar, indagar más en este tema que tanto perturbaba a su esposo, pero fue interrumpida por la ronca voz, debido a las lágrimas, de Kurt. -¡Lo sabía!- exclamó éste con algo de desesperación, -¡sabía que era él! ¡que no estaba loco!- terminó éste, mirando a Cooper, con un brillo en los ojos que no se le había visto en un tiempo muy largo.
Cooper suspiró, abatido, dando a Kurt una mirada triste. -Lo sé, Kurt...y lo siento... es solo que...- se cortó, suspirando mientras cardaba sus dedos por el pelo, en un claro indicio de su frustración. -...Todo esto...- pausó, para dar énfasis a sus palabras-...es tan jodidamente surrealista... Dios, me llamas un día para decirme que dejemos de buscar, que Blaine está muerto... le lloramos durante diez malditos años y... ahora... ahora...-no pudo acabar la frase, en su lugar rompió a llorar, abrazado a su esposa, quién lo consolaba silenciosamente.
-Cooper- Habló Kurt, rompiendo el silencio en el que se había sumido la habitación. -Debemos buscarlo, debemos encontrarlo, traerlo de vuelta a su familia, al lugar que le corresponde...- terminó el joven, secando las últimas lágrimas que caían de sus ojos. El actor consideró las palabras del joven, decidiendo que la idea de éste no era tan descabellada como en un principio le parecía.
-¿Dónde?- habló el actor, levantando la cara del hombro de su esposa, sobre el que minutos antes lloraba. -Ni siquiera sabemos dónde vive...- suspiró el de los ojos azules, volviendo a perder toda la fe en esta descabellada situación. -Además es...- se cortó frustrado.
Kurt le miró, entrecerrando los ojos, intentando aplacar la ira que comenzaba a crecer dentro de él. -¿Además qué?- preguntó el trabajador de Vogue -además nada, Cooper, su casa es aquí, con nosotros, con su familia...-Continuó, tratando de evitar por todos los medios el llorar, pero fallando miserablemente unos segundos después.
-¿Tío Kurt?- preguntó el pequeño Blaine, haciendo a todos los adultos de la sala centrar su atención en él, ¿tú también estás triste por Johnnie?- preguntó el pequeño, forcejeando por bajar de los brazos de su madre.
-Yo también me pongo triste, tío Kurt- volvió a hablar el pequeño, abrazando al joven angustiado. Entre lágrimas, Kurt se las arregló para dar una sonrisa tranquilizadora al niño, al que abrazó dulcemente.
Ante este panorama, Isa suspiró, aclarándose la garganta para llamar la atención de todos los ocupantes de la sala. -Vamos a ver...- empezó- ¿estáis seguros de que ese chico es Blaine?- preguntó- lo digo porque muchas veces nuestras ganas de ver a alguien a quien deseamos mucho ver puede nublar nuestro juicio- explicó la joven, al ver las asombradas y a la vez disgustadas miradas de ambos hombres. -Isa...nosotros...- comenzó el actor, siendo interrumpido por un muy enfadado Kurt; -¡ESE CHICO ES BLAINE!- bramó- ¿acaso no lo veis?- preguntó, sintiendo toda la ira que le había estado moviendo minutos antes disiparse y ser reemplazada por una sensación de desesperación.
Los ocupantes de la habitación miraron al chico, la simpatía y la pena reflejada en sus miradas, justamente lo que Kurt más odiaba de las miradas que la gente le había dado en esta última década.
-Está bien...¿sabéis una cosa?- preguntó la morena en un intento por calmar la sensación de malestar que había invadido de nuevo a la sala -Debemos salir, no sé, a cenar... necesitamos despejarnos, pensar largo y tendido que podemos hacer para encontrar a Blaine, ¿qué os parece?- Preguntó cuidadosamente.
Los ocupantes de la sala reconsideraron la propuesta de la joven, primero con ira, después con simpatía y finalmente con alivio al haber propuesto algo que pudiera así mantener sus mentes ocupadas de algo más que no fuera encontrar a Blaine.
La noche llegó rápidamente, la velada tuvo lugar en el pequeño grill que un par de días antes había encontrado el joven Kurt en su pequeña escapada a la playa. El lugar era un bullicio de gente, familias que disfrutaban de la cena, novios que paseaban su amor, esto hizo sonreír a la joven de cabello rizado, recordando su noviazgo con Cooper.
Suspiró, parecía tan lejano, como si hubiera pasado hace una eternidad, aunque solo había pasado cerca de una década. En días como estos se alegraba de haber tomado la decisión de dejar su país y "cruzar el charco", miró a su alrededor, sonriendo a su esposo, quien la miraba con un aire más relajado que el que habían tenido en todo el día, río con su hijo y el pequeño lío que había hecho con el ketchup y sus patatas... en ocasiones como esta era cuando recordaba que la vida a veces era maravillosa.
El momento fue interrumpido cuando su vista se clavó en su hermano en ley, quién había perdido todo el color de su cara, y miraba fijamente a un chico, de postura tímida que ocupaba uno de los lugares más apartados de la barra, cerca de la plancha en la que un joven de cresta violeta cocinaba.
El joven se sentaba encogido, solo le era posible ver la espalda de este y parte de su cabellera rizada, fue un golpe seco el que la sacó de sus pensamientos. Kurt había abandonado la mesa, seguido poco después de Cooper, quien corría detrás de éste para evitar uno de los tantos líos en los que se había acostumbrado a meterse en estos días.-¡BLAINE!- exclamó el joven Kurt a unos pasos del reservado chico que ocupaba tan apartado asiento. -¿Blaine?- preguntó esta vez, llevando una mano hacia el hombro del chico con dulzura.
Un terrible grito de pánico resonó en el lugar, haciendo a todos los ocupantes encogerse en sus respectivos sitios, el chico que minutos antes había estado tan apacible huyó despavorido del toque del joven trabajador de Vogue, alejándose rápidamente de éste y de Cooper, quien observaba todo esto con una mezcla de alivio, terror y asombro, el joven huyó del lugar, con los ojos desorbitados por el miedo, huyó como si su vida dependiera de ello.
Ni siquiera dio tiempo a reaccionar a ninguno de los ocupantes del pequeño comercio, fue todo tan rápido, y a la vez tan surrealista que si le preguntas nadie podría asegurar firmemente que fue lo que pasó en esos apenas diez segundos en los que el joven había abandonado la sala y el terrible frenazo que se escuchó fuera de éste.
Si preguntas, nadie podría decir con seguridad que fue lo que pasó, pero si preguntas a nuestros protagonistas, quizás sí te podrían decir que es lo que cruzó en ese preciso instante por sus mentes... Dios mío, no, Dios mío que no sea Blaine....
Fue solo un momento, y sin embargo ese mismo momento te ha podido cambiar la vida.. sin ni siquiera saberlo...
-- N/A: VOILAA!!! Ea, quejas.. a mí, supongo!
N/A: Bonjour, mes amis!! No, no... no me miréis así que no me ha dado un aneurisma ni nada de eso.. creo que va a ser el café que me he bebido esta mañana y... ¡ah, sí! Creo que va a ser las pildoditas esas tan chulas que me estoy tomando... (No me miréis así, que tiene prescripción médica... Que mal pensados estáis estos días.. xD)
En fin, hoy estoy en uno de esos días a los que mi hermano llama: Hola soy Edu, feliz navidad. Sí, os puedo asegurar que me está llamando tonta por toda la cara... aunque no entiendo el por qué- esto era de un anuncio de teléfonos por lo visto del año así como del 98... y dice que el niño tenía cara de tonto...- LOL! Vale, sé porque lo dice.. xD
En fin, como tengo dos horas libres y no tengo ganas de repasar Griego,aquí voy...
ESPERO QUE OS GUSTE EL CAPÍTULO DE HOY, TANTO COMO A MÍ ME HA GUSTADO ESCRIBIRLO.
Creo que los Anderbros necesitan ya un capítulo ñoño...
En fin, aquí os dejo con el Capítulo 9, "Valor".
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Just one touch now baby I believe this is real, so take a chance and don't ever look back, don't ever look back!
Capítulo 9: "Valor".
Fue un segundo y sin embargo en ese pequeño segundo fue como si el mundo a su alrededor se hubiera detenido, nada importaba para él, nada tenía sentido para él en el mar de confusión en el que se había entornado su mente... Diez años, una década, tres mil seiscientos cincuenta días en los que había llorado, gritado, maldecido, hasta el punto de casi enloquecer, en los que había maldecido a ese ser poderoso llamado Dios por la muerte de su único hermano, su pequeño hermanito... Y sin embargo ahí estaba él, atónito ante una versión un poco más envejecida de su difunto hermano, era él, eran sus mismos ojos dorados, sus mismos rizos azabaches, los que caían graciosamente sobre los ojos del más joven, era él... Un pesado silencio cayó sobre el momento, dando a Cooper la oportunidad de poder pensar en tocar o no tocar al hombre ante él, vacilante, el actor levantó la mano decidido a guiarla hasta el hombre más joven, retrocediendo el impulso cuando se hizo consciente de cuan descabellado parecía todo esto... -¿Cooper?-Se oyó una voz preguntar, rompiendo el pesado y embargador silencio que le parecía tan opresor -¿Cooper Anderson?- Volvió a preguntar la voz, haciendo al actor centrarse en la situación, sorprendido al darse cuenta de que esa voz era de él, del joven ante él. Tragando el nudo de emociones que amenazaban con abrumarlo se obligó a mirar al joven, tambaleándose casi al ver la expresión de pura felicidad grabada en el rostro del otro chico. -¡Oh, Dios mío!- exclamó el chico sonriendo de oreja a oreja. -Eres Cooper Anderson... es un placer conocerle, señor Anderson...soy un gran admirador suyo.- Terminó el joven de ojos dorados, tendiéndole una mano, con la clara intención de estrechar la suya. Ocultó su sorpresa lo mejor que pudo... ¿por qué Blaine actuaba así? Así... como si no le conociera...era tan... doloroso... Suspiró, enyesando en su rostro la mejor sonrisa que encontró; -Por favor... soy Cooper, o Coop para los amigos... el señor Anderson es mi padre, no me hagas sentir viejo... o por lo menos no más de lo que ya soy.-Terminó el moreno con una encantadora sonrisa adornando su rostro. El joven de cabello rizado lo miró, con admiración escrita en su mirada, mientras sonreía ampliamente, -Está bien, Cooper- dijo el joven estirando su mano , de nuevo para poder estrecharla con la del otro. Ante esto, Cooper no pudo evitar el impulso de estrechar la mano del pelinegro, no sin antes estrecharlo entre sus brazos, lo abrazó, lo abrazó con la poderosa necesidad de no haberle visto en los últimos diez años, sintiéndose preocupado al sentir al chico tensarse por la inesperada reacción del mayor de los Anderson, y alegrándose, minutos después, al sentir al joven relajarse entre sus brazos. Cuando se dio cuenta de lo que había hecho, se apartó de él, aclarándose la garganta como si con ello se llevaría todo el ridículo que sentía en este momento.
-¡Lo siento!- exclamó el actor, sonrojándose un poco, pero alegrándose internamente ante la alegría y el asombro que mostraba el tan expresivo rostro del joven de cabello rizado. Con una sonrisa, John levantó la vista hacia el actor -¿Bromeas?- preguntó con un fruncido de ceño. -Acabo de recibir un abrazo de mi ídolo- explicó como si se tratara de lo más obvio del mundo -Es un placer conocerle, s- Cooper- rectificó, ante la mirada que Cooper estaba a punto de darle. -Me llamo John Priestly, soy un gran admirador suyo...- Terminó el pelinegro con un sonrojo pintándose en su rostro.
El mundo del joven actor se tornó patas arriba en ese preciso instante, había esperado oír salir de los labios de aquel joven encantador de ojos dorados un encantador y característico "Blaine Anderson", o tan solo un simple "¡Coop! Me alegro de verte", sin embargo, aquel "John Priestly" le había herido casi tanto o más que cualquier cuchillo atravesando su corazón.
-¿Papi?- preguntó el pequeño Blaine, sacando al actor de la profundidad de sus pensamientos. -John me ha cantado Come What May y lo ha hecho mejor que tú.- Terminó el pequeño, con una sonrisa de suficiencia en su cara.
Cooper Anderson no puedo evitar reír ante esa declaración, pensando en que aún había algo de aquel Blaine que solía conocer. Levantó la vista del pequeño niño hacia el joven de cabello rizado. -Entonces... ¿te gusta cantar, Bl-John?- preguntó expectante. El joven asintió entrecortadamente antes de contestar; -Sí, señor...- Empezó- Adoro cantar...adoro la música -Siguió con una sonrisa sincera. -Me hubiera encantado estudiar música, pero...- Se interrumpió el joven negando tristemente con la cabeza...
El actor sintió una pequeña punzada de nostalgia cruzar su corazón, el Blaine que él recordaba también quería estudiar música, ser profesor , sueño arrebatado por un abominable padre que solo buscaba como felicidad el tener un hijo abogado. -¿Pero?- preguntó confuso, acordándose de lo que había dicho el joven.
El chico negó frenéticamente con la cabeza, casi parecía asustado, haciendo al joven actor preocuparse, tendió la mano tocando el hombro del afligido chico, haciendo a este estremecerse involuntariamente.
-¡No!- gritó el joven de ojos ámbar, alejándose del mayor -¡NO ME TOQUES!- gritó haciendo al pequeño Blaine llorar de miedo, y al padre de este mirarle sin comprender lo que está pasando por la mente del más joven de los hombre.
El joven miró a su alrededor, respirando entrecortadamente, los recuerdos de tiempos pasados mezclándose con el presente, dolor, soledad, tristeza, desesperación...
-¿John?- preguntó el actor en un susurro, mientras se acercaba a este, evitando por todos los medios no asustar al joven.
-No- susurró el joven, estremeciéndose. -Por favor...- lloró, abrazando sus rodillas contra su pecho.
El corazón de Cooper se encogió en ese momento, queriendo llorar, gritar, llorar por el dolor tan evidente en su hermano, gritar, por la desesperación, por la impotencia que sentía al no poder evitar el sufrimiento de este...
John levantó la vista, sus ojos llorosos se encontraron con los incrédulos del actor, ámbar con azul, una poderosa sensación de miedo se apoderó de su corazón, correr, tenía que correr.
Y corrió, corrió dejando atrás los desagradables recuerdos de dolor, y corrió, huyendo de la tristeza, dolor y desesperación.
Huyó... dejando tras de sí a un muy sorprendido, pero a la vez, esperanzado Cooper Anderson...
-- N/A2: So, here we are! En fin, espero que os haya gustado el capítulo, ya me vale a mí, tendría que haberlo subido antes, peeeero... en fin, que ya me conocéis. En fin, me piro a estudiar Griego mientras que entro a clase, que el jueves tengo examen! -,-" (Deseadme suerte!!! :D) MUCHÍSIMAS GRACIAS POR LEER! :) La canción que os dejo hoy es mi canción favorita de Glee, interpretada por mis adorables "Anderbros". Creo que es la más acorde a este capítulo.
Os pido disculpas por los errores que pueda tener el capítulo, pero las pastillas estas para el trancazo me dan un sueño que no veáis.. u.u" PD: Sí, sé que he dicho que los Anderbros necesitaban un capítulo "ñoño", peeeero, siempre es bueno un poco de drama, no, Isa? xDDD NOS VEMOS EN LA PRÓXIMA!!! ;D