N/A: Buenas!! Antes que nada, perdón por no haber actualizado antes, pero... bueno... ya me conocéis... soy muy vaga.
En fin, capítulo 10 ya... y eso que no pensaba que iba a durar tanto, y sin embargo aquí estamos, mi historia y yo. Muchísimas gracias a todos los que la hacéis posible, y en especial a mi musa, Isa, que eres una crack!
Sin más preámbulos, aquí vamos:
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My heart stops when you look at me, just one touch now baby I believe this is real, so take a chance and don't ever look back, no..
Capítulo 10: "Correr".
Correr. Su primer impulso fue correr. Debía correr, alcanzar a su hermano, abrazarlo y no soltarlo jamás. Apenas registró lo que estaba haciendo, apenas supo como recogió al pequeño Blaine entre sus brazos y corrió, corrió en la dirección por la que minutos antes un angustiado joven de cabello rizado había corrido, corrió, corrió con todas sus fuerzas, como si su vida entera dependiera de ello, corrió, desilusionado cuando un solitario callejón le recibió.
Blaine no estaba allí, le había perdido, le había perdido de nuevo. Suspiró abatido, dándose cuenta de las saladas lágrimas de frustración que escapaban de sus azules ojos, abrazó a su hijo deseando poder quitar de su mente la mirada de dolor y miedo reflejada en los ojos miel de su hermano.
Ni siquiera registró como llegó a casa, se hizo consciente de ello cuando su esposa arrebató al pequeño Blaine de sus brazos.
-¿Coop?-preguntó la morena con preocupación. -¿Cooper, estás bien?-volvió a preguntar. El pequeño Blaine cambió la mirada de entre su madre y su padre -Papi está triste desde que conoció a Johnnie...-Susurró el pequeño, con un amago de tristeza en su rostro.
-¿Quién es Johnnie, cariño?- preguntó la madre, curiosa por la respuesta del pequeño, el niño fue a responder, pero fue interrumpido por su padre, quien secó los últimos rastros de lágrimas de su rostro.
-Blaine, Johnnie es Blaine- respondió el actor, dibujando una mirada confusa en el rostro de su esposa. Ésta hizo un intento de preguntar, indagar más en este tema que tanto perturbaba a su esposo, pero fue interrumpida por la ronca voz, debido a las lágrimas, de Kurt. -¡Lo sabía!- exclamó éste con algo de desesperación, -¡sabía que era él! ¡que no estaba loco!- terminó éste, mirando a Cooper, con un brillo en los ojos que no se le había visto en un tiempo muy largo.
Cooper suspiró, abatido, dando a Kurt una mirada triste. -Lo sé, Kurt...y lo siento... es solo que...- se cortó, suspirando mientras cardaba sus dedos por el pelo, en un claro indicio de su frustración. -...Todo esto...- pausó, para dar énfasis a sus palabras-...es tan jodidamente surrealista... Dios, me llamas un día para decirme que dejemos de buscar, que Blaine está muerto... le lloramos durante diez malditos años y... ahora... ahora...-no pudo acabar la frase, en su lugar rompió a llorar, abrazado a su esposa, quién lo consolaba silenciosamente.
-Cooper- Habló Kurt, rompiendo el silencio en el que se había sumido la habitación. -Debemos buscarlo, debemos encontrarlo, traerlo de vuelta a su familia, al lugar que le corresponde...- terminó el joven, secando las últimas lágrimas que caían de sus ojos. El actor consideró las palabras del joven, decidiendo que la idea de éste no era tan descabellada como en un principio le parecía.
-¿Dónde?- habló el actor, levantando la cara del hombro de su esposa, sobre el que minutos antes lloraba. -Ni siquiera sabemos dónde vive...- suspiró el de los ojos azules, volviendo a perder toda la fe en esta descabellada situación. -Además es...- se cortó frustrado.
Kurt le miró, entrecerrando los ojos, intentando aplacar la ira que comenzaba a crecer dentro de él. -¿Además qué?- preguntó el trabajador de Vogue -además nada, Cooper, su casa es aquí, con nosotros, con su familia...-Continuó, tratando de evitar por todos los medios el llorar, pero fallando miserablemente unos segundos después.
-¿Tío Kurt?- preguntó el pequeño Blaine, haciendo a todos los adultos de la sala centrar su atención en él, ¿tú también estás triste por Johnnie?- preguntó el pequeño, forcejeando por bajar de los brazos de su madre.
-Yo también me pongo triste, tío Kurt- volvió a hablar el pequeño, abrazando al joven angustiado. Entre lágrimas, Kurt se las arregló para dar una sonrisa tranquilizadora al niño, al que abrazó dulcemente.
Ante este panorama, Isa suspiró, aclarándose la garganta para llamar la atención de todos los ocupantes de la sala. -Vamos a ver...- empezó- ¿estáis seguros de que ese chico es Blaine?- preguntó- lo digo porque muchas veces nuestras ganas de ver a alguien a quien deseamos mucho ver puede nublar nuestro juicio- explicó la joven, al ver las asombradas y a la vez disgustadas miradas de ambos hombres. -Isa...nosotros...- comenzó el actor, siendo interrumpido por un muy enfadado Kurt; -¡ESE CHICO ES BLAINE!- bramó- ¿acaso no lo veis?- preguntó, sintiendo toda la ira que le había estado moviendo minutos antes disiparse y ser reemplazada por una sensación de desesperación.
Los ocupantes de la habitación miraron al chico, la simpatía y la pena reflejada en sus miradas, justamente lo que Kurt más odiaba de las miradas que la gente le había dado en esta última década.
-Está bien...¿sabéis una cosa?- preguntó la morena en un intento por calmar la sensación de malestar que había invadido de nuevo a la sala -Debemos salir, no sé, a cenar... necesitamos despejarnos, pensar largo y tendido que podemos hacer para encontrar a Blaine, ¿qué os parece?- Preguntó cuidadosamente.
Los ocupantes de la sala reconsideraron la propuesta de la joven, primero con ira, después con simpatía y finalmente con alivio al haber propuesto algo que pudiera así mantener sus mentes ocupadas de algo más que no fuera encontrar a Blaine.
La noche llegó rápidamente, la velada tuvo lugar en el pequeño grill que un par de días antes había encontrado el joven Kurt en su pequeña escapada a la playa. El lugar era un bullicio de gente, familias que disfrutaban de la cena, novios que paseaban su amor, esto hizo sonreír a la joven de cabello rizado, recordando su noviazgo con Cooper.
Suspiró, parecía tan lejano, como si hubiera pasado hace una eternidad, aunque solo había pasado cerca de una década. En días como estos se alegraba de haber tomado la decisión de dejar su país y "cruzar el charco", miró a su alrededor, sonriendo a su esposo, quien la miraba con un aire más relajado que el que habían tenido en todo el día, río con su hijo y el pequeño lío que había hecho con el ketchup y sus patatas... en ocasiones como esta era cuando recordaba que la vida a veces era maravillosa.
El momento fue interrumpido cuando su vista se clavó en su hermano en ley, quién había perdido todo el color de su cara, y miraba fijamente a un chico, de postura tímida que ocupaba uno de los lugares más apartados de la barra, cerca de la plancha en la que un joven de cresta violeta cocinaba.
El joven se sentaba encogido, solo le era posible ver la espalda de este y parte de su cabellera rizada, fue un golpe seco el que la sacó de sus pensamientos. Kurt había abandonado la mesa, seguido poco después de Cooper, quien corría detrás de éste para evitar uno de los tantos líos en los que se había acostumbrado a meterse en estos días.-¡BLAINE!- exclamó el joven Kurt a unos pasos del reservado chico que ocupaba tan apartado asiento. -¿Blaine?- preguntó esta vez, llevando una mano hacia el hombro del chico con dulzura.
Un terrible grito de pánico resonó en el lugar, haciendo a todos los ocupantes encogerse en sus respectivos sitios, el chico que minutos antes había estado tan apacible huyó despavorido del toque del joven trabajador de Vogue, alejándose rápidamente de éste y de Cooper, quien observaba todo esto con una mezcla de alivio, terror y asombro, el joven huyó del lugar, con los ojos desorbitados por el miedo, huyó como si su vida dependiera de ello.
Ni siquiera dio tiempo a reaccionar a ninguno de los ocupantes del pequeño comercio, fue todo tan rápido, y a la vez tan surrealista que si le preguntas nadie podría asegurar firmemente que fue lo que pasó en esos apenas diez segundos en los que el joven había abandonado la sala y el terrible frenazo que se escuchó fuera de éste.
Si preguntas, nadie podría decir con seguridad que fue lo que pasó, pero si preguntas a nuestros protagonistas, quizás sí te podrían decir que es lo que cruzó en ese preciso instante por sus mentes... Dios mío, no, Dios mío que no sea Blaine....
Fue solo un momento, y sin embargo ese mismo momento te ha podido cambiar la vida.. sin ni siquiera saberlo...
-- N/A: VOILAA!!! Ea, quejas.. a mí, supongo!
N/A: Bonjour, mes amis!! No, no... no me miréis así que no me ha dado un aneurisma ni nada de eso.. creo que va a ser el café que me he bebido esta mañana y... ¡ah, sí! Creo que va a ser las pildoditas esas tan chulas que me estoy tomando... (No me miréis así, que tiene prescripción médica... Que mal pensados estáis estos días.. xD)
En fin, hoy estoy en uno de esos días a los que mi hermano llama: Hola soy Edu, feliz navidad. Sí, os puedo asegurar que me está llamando tonta por toda la cara... aunque no entiendo el por qué- esto era de un anuncio de teléfonos por lo visto del año así como del 98... y dice que el niño tenía cara de tonto...- LOL! Vale, sé porque lo dice.. xD
En fin, como tengo dos horas libres y no tengo ganas de repasar Griego,aquí voy...
ESPERO QUE OS GUSTE EL CAPÍTULO DE HOY, TANTO COMO A MÍ ME HA GUSTADO ESCRIBIRLO.
Creo que los Anderbros necesitan ya un capítulo ñoño...
En fin, aquí os dejo con el Capítulo 9, "Valor".
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Just one touch now baby I believe this is real, so take a chance and don't ever look back, don't ever look back!
Capítulo 9: "Valor".
Fue un segundo y sin embargo en ese pequeño segundo fue como si el mundo a su alrededor se hubiera detenido, nada importaba para él, nada tenía sentido para él en el mar de confusión en el que se había entornado su mente... Diez años, una década, tres mil seiscientos cincuenta días en los que había llorado, gritado, maldecido, hasta el punto de casi enloquecer, en los que había maldecido a ese ser poderoso llamado Dios por la muerte de su único hermano, su pequeño hermanito... Y sin embargo ahí estaba él, atónito ante una versión un poco más envejecida de su difunto hermano, era él, eran sus mismos ojos dorados, sus mismos rizos azabaches, los que caían graciosamente sobre los ojos del más joven, era él... Un pesado silencio cayó sobre el momento, dando a Cooper la oportunidad de poder pensar en tocar o no tocar al hombre ante él, vacilante, el actor levantó la mano decidido a guiarla hasta el hombre más joven, retrocediendo el impulso cuando se hizo consciente de cuan descabellado parecía todo esto... -¿Cooper?-Se oyó una voz preguntar, rompiendo el pesado y embargador silencio que le parecía tan opresor -¿Cooper Anderson?- Volvió a preguntar la voz, haciendo al actor centrarse en la situación, sorprendido al darse cuenta de que esa voz era de él, del joven ante él. Tragando el nudo de emociones que amenazaban con abrumarlo se obligó a mirar al joven, tambaleándose casi al ver la expresión de pura felicidad grabada en el rostro del otro chico. -¡Oh, Dios mío!- exclamó el chico sonriendo de oreja a oreja. -Eres Cooper Anderson... es un placer conocerle, señor Anderson...soy un gran admirador suyo.- Terminó el joven de ojos dorados, tendiéndole una mano, con la clara intención de estrechar la suya. Ocultó su sorpresa lo mejor que pudo... ¿por qué Blaine actuaba así? Así... como si no le conociera...era tan... doloroso... Suspiró, enyesando en su rostro la mejor sonrisa que encontró; -Por favor... soy Cooper, o Coop para los amigos... el señor Anderson es mi padre, no me hagas sentir viejo... o por lo menos no más de lo que ya soy.-Terminó el moreno con una encantadora sonrisa adornando su rostro. El joven de cabello rizado lo miró, con admiración escrita en su mirada, mientras sonreía ampliamente, -Está bien, Cooper- dijo el joven estirando su mano , de nuevo para poder estrecharla con la del otro. Ante esto, Cooper no pudo evitar el impulso de estrechar la mano del pelinegro, no sin antes estrecharlo entre sus brazos, lo abrazó, lo abrazó con la poderosa necesidad de no haberle visto en los últimos diez años, sintiéndose preocupado al sentir al chico tensarse por la inesperada reacción del mayor de los Anderson, y alegrándose, minutos después, al sentir al joven relajarse entre sus brazos. Cuando se dio cuenta de lo que había hecho, se apartó de él, aclarándose la garganta como si con ello se llevaría todo el ridículo que sentía en este momento.
-¡Lo siento!- exclamó el actor, sonrojándose un poco, pero alegrándose internamente ante la alegría y el asombro que mostraba el tan expresivo rostro del joven de cabello rizado. Con una sonrisa, John levantó la vista hacia el actor -¿Bromeas?- preguntó con un fruncido de ceño. -Acabo de recibir un abrazo de mi ídolo- explicó como si se tratara de lo más obvio del mundo -Es un placer conocerle, s- Cooper- rectificó, ante la mirada que Cooper estaba a punto de darle. -Me llamo John Priestly, soy un gran admirador suyo...- Terminó el pelinegro con un sonrojo pintándose en su rostro.
El mundo del joven actor se tornó patas arriba en ese preciso instante, había esperado oír salir de los labios de aquel joven encantador de ojos dorados un encantador y característico "Blaine Anderson", o tan solo un simple "¡Coop! Me alegro de verte", sin embargo, aquel "John Priestly" le había herido casi tanto o más que cualquier cuchillo atravesando su corazón.
-¿Papi?- preguntó el pequeño Blaine, sacando al actor de la profundidad de sus pensamientos. -John me ha cantado Come What May y lo ha hecho mejor que tú.- Terminó el pequeño, con una sonrisa de suficiencia en su cara.
Cooper Anderson no puedo evitar reír ante esa declaración, pensando en que aún había algo de aquel Blaine que solía conocer. Levantó la vista del pequeño niño hacia el joven de cabello rizado. -Entonces... ¿te gusta cantar, Bl-John?- preguntó expectante. El joven asintió entrecortadamente antes de contestar; -Sí, señor...- Empezó- Adoro cantar...adoro la música -Siguió con una sonrisa sincera. -Me hubiera encantado estudiar música, pero...- Se interrumpió el joven negando tristemente con la cabeza...
El actor sintió una pequeña punzada de nostalgia cruzar su corazón, el Blaine que él recordaba también quería estudiar música, ser profesor , sueño arrebatado por un abominable padre que solo buscaba como felicidad el tener un hijo abogado. -¿Pero?- preguntó confuso, acordándose de lo que había dicho el joven.
El chico negó frenéticamente con la cabeza, casi parecía asustado, haciendo al joven actor preocuparse, tendió la mano tocando el hombro del afligido chico, haciendo a este estremecerse involuntariamente.
-¡No!- gritó el joven de ojos ámbar, alejándose del mayor -¡NO ME TOQUES!- gritó haciendo al pequeño Blaine llorar de miedo, y al padre de este mirarle sin comprender lo que está pasando por la mente del más joven de los hombre.
El joven miró a su alrededor, respirando entrecortadamente, los recuerdos de tiempos pasados mezclándose con el presente, dolor, soledad, tristeza, desesperación...
-¿John?- preguntó el actor en un susurro, mientras se acercaba a este, evitando por todos los medios no asustar al joven.
-No- susurró el joven, estremeciéndose. -Por favor...- lloró, abrazando sus rodillas contra su pecho.
El corazón de Cooper se encogió en ese momento, queriendo llorar, gritar, llorar por el dolor tan evidente en su hermano, gritar, por la desesperación, por la impotencia que sentía al no poder evitar el sufrimiento de este...
John levantó la vista, sus ojos llorosos se encontraron con los incrédulos del actor, ámbar con azul, una poderosa sensación de miedo se apoderó de su corazón, correr, tenía que correr.
Y corrió, corrió dejando atrás los desagradables recuerdos de dolor, y corrió, huyendo de la tristeza, dolor y desesperación.
Huyó... dejando tras de sí a un muy sorprendido, pero a la vez, esperanzado Cooper Anderson...
-- N/A2: So, here we are! En fin, espero que os haya gustado el capítulo, ya me vale a mí, tendría que haberlo subido antes, peeeero... en fin, que ya me conocéis. En fin, me piro a estudiar Griego mientras que entro a clase, que el jueves tengo examen! -,-" (Deseadme suerte!!! :D) MUCHÍSIMAS GRACIAS POR LEER! :) La canción que os dejo hoy es mi canción favorita de Glee, interpretada por mis adorables "Anderbros". Creo que es la más acorde a este capítulo.
Os pido disculpas por los errores que pueda tener el capítulo, pero las pastillas estas para el trancazo me dan un sueño que no veáis.. u.u" PD: Sí, sé que he dicho que los Anderbros necesitaban un capítulo "ñoño", peeeero, siempre es bueno un poco de drama, no, Isa? xDDD NOS VEMOS EN LA PRÓXIMA!!! ;D
N/A: Hola mis queridos amigos! :) So, aquí estamos... estrenamos mes, y por tanto toca un nuevo capítulo de esta mi historia. En fin... tenía pensado subirlo antes pero entre las vendimiadoras (que por cierto, lo gordo llega ahora) y un desafortunado accidente que costó la vida a mi tía abuela, la cual para mí era como una abuela, el pasado viernes últimamente estamos que no estamos... En fin, que me voy por los cerros de Úbeda...
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Before you met me, I was a wreck but things were kinda heavy, you brought me to life now every February you'll be my valentine, valentine...
Capítulo 8: "Come What May"
La sensación de soledad que le invadía le hacía sentirse mal, mareado, sin aire... Miró a su alrededor intentando tranquilizarse pero con cada vista se sentía más y más angustiado, el dolor de la pérdida, la impotencia, la necesidad de volver atrás en el tiempo... Si hubiera un método para volver atrás en el tiempo, si pudiera volver a ese momento, a ese lugar, esa última noche con su Blaine, a ese último beso... Suspiró armándose de valor, y levantó su azul mirada a aquel pulido mármol, la angustia, la frustración, las ganas de llorar y no poder encontrar ni una lágrima más, el dolor, todos esos sentimientos que se arremolinaban en su corazón ante la burlesca mirada del mármol ante él... "Blaine Devon Anderson, 1995-2012, amado hijo y hermano" Las lágrimas con las que tan fuertemente había luchado para no dejar escapar fluyeron libremente de sus ojos, enturbiando su entorno.... Hacía demasiado tiempo que no venía por aquí, demasiado tiempo que le había llevado aceptar tan trágica noticia, y sin embargo aquí estaba... Secando las saladas lágrimas de su porcelánico rostro, depositó un beso en la hermosa rosa que estrechaba entre sus manos, depositándola cuidadosamente delante del que durante más de tres años había sido el hogar donde descansaba el amor de su vida, su otra mitad... Cooper levantó la vista hacia el joven angustiado ante él, le había llevado años, aceptar la muerte de su hermanito, le había llevado años aceptar que ya nada sería igual, que Blainey nunca regresaría, que la vida de todos había cambiado en un abrir y cerrar de ojos, que la salud mental de Kurt pendía de un hilo, del que temía que un día se rompería... Suspiró con frustración, al fin y al cabo era culpa suya todo lo que había pasado en los últimos años, la muerte de Blaine, los años de Kurt en aquel agujero infernal llamado sanatorio, la depresión en la que todos se habían sumergido, e incluso venir aquí... si no hubieran venido a...- un golpe en la puerta interrumpió la línea de pensamientos del mayor, haciéndole fruncir el ceño ante el sonido, pues no esperaba a nadie... Con un encogimiento de hombros abrió la puerta; -¡¡¡PAPI!!!- exclamó una pequeña voz, haciendo al actor de ojos azules el hombre más feliz de la tierra. -¡Blainey!- exclamó este, estrechando entre sus brazos al pequeño. -Hey, hey... ¿qué pasa?- Se escuchó decir a otra voz - ¿Para mí no hay beso o qué?- Preguntó la voz de nuevo, Cooper levantó la vista para encontrarse con su esposa, quien vestía esa dichosa camiseta de AC/DC que tanto le gustaba haciéndola verse extremadamente guapa. Levantando al pequeño Blaine en brazos se acercó a ella, besando acaloradamente sus labios, y suspirando con felicidad al tiempo que terminaba de besarle. -¡Vaya!- exclamó la joven de pelo rizado con una sonrisa evidente en su rostro. - Ya veo que nos has echado de menos- terminó de decir, mirando a su alrededor buscando con la mirada a Kurt, quien siempre se alegraba con la visita del pequeño de la familia. La joven posó su preocupada mirada en la figura encorvada en el pequeño sofá de la sala, quien parecía tener un sueño muy agitado, para volver a mirar a su marido con preocupación. El joven de ojos azules suspiró, mirándola con una mezcla de preocupación y casi alivio, -Lleva así desde ayer... dice que vio a Blaine, que está vivo, que estábamos equivocados, y que algún día nos vamos a arrepentir por no hacerle caso...- explicó este al borde un ataque de nervios, la joven se acercó a él, abrazándolo, -Coop, ¡por qué no vas a dar una vuelta por la playa?- preguntó esta mirando a su marido -A Blainey le encantará y a ti te vendrá bien desconectar un poco- Terminó con una cálida sonrisa dirigida a su esposo, quien aún sostenía al pequeño en sus brazos. Aceptó a regañadientes, y ahí estaba él, en un pequeño pueblo costero, en un soleado día de febrero de la mano de lo mejor que ha hecho en toda su vida, su hijo, paseando por el paseo marítimo que a estas horas estaba abarrotado de gente, dulces niños que juegan al pilla-pilla, adorables ancianos que pasean juntos de la mano... Fue un momento, solo un momento, y sin embargo en ese dichoso momento había perdido a lo más importante del mundo, miró a su mano derecha, esa que antes sostenía el pequeño Blaine, y que ahora estaba vacía. Los nervios le invadieron, había perdido a Blaine, había perdido a otro Blaine, por segunda vez en su vida... -¡BLAAAAAINE!-Gritó- ¡BLAAAAAINEEEY!- volvió a gritar, esta vez emprendiendo una improvisada carrera por los lugares más cercanos a la última vez que había visto al pequeño de ojos miel. -¡BLAAAAAINE!- Se oyó una voz gritar, haciendo al joven de rizos azabaches encogerse un poco por la sorpresa. Miró a su alrededor, pero no encontró la fuente de la voz, suspiró y volvió a apoyar la cabeza sobre sus rodillas, dejándose vagar por su línea de pensamiento... No sabía cuanto tiempo se había tirado pensando cuando escuchó un sonido indescifrable cerca de él, movió la cabeza para hacer frente al pequeño sonido, asombrándose al observar que se trataba de un pequeño niño de rizos negros que lloraba desconsoladamente. El joven al ver esa escena ante él sintió algo removerse dentro de él, sabía perfectamente lo que se siente al estar perdido, era algo que en ocasiones sentía... -Hola, perqueño- susurró cerca del niño para no asustarle - ¿Te has perdido?- preguntó, esta vez sintiendo la preocupación llenarle el pecho -Hey, pequeño, ¿estás bien?- preguntó esta vez arrodillándose delante del niño, el pequeño apartó la mano que tenía delante de sus ojos, hipando un poco -Quiero a mi papá- dijo, volviéndose a echar a llorar, esta vez abrazándose al hombre ante él. El muchacho se sorprendió un poco, pero le devolvió el abrazo al niño, intentando ofrecer un poco de comodidad ante esta situación... -Shhh, lo sé, lo sé, cielo- calmó al niño, como muchas veces había hecho su hermano con él. -Pero.. para encontrar a tu papá debo saber como se llama...-Terminó de decir el joven Johnnie, intentando razonar con el niño. El niño le miró como si le hubiera crecido una segunda cabeza, -Mi papá se llama papá...- dijo el pequeño como si esto fuera la cosa más simple del mundo, haciendo al mayor sonreír levemente. -Bien... en ese caso... ¿como te llamas, campeón?- preguntó el muchacho, secando uno de los tantos rastros de lágrimas que manchaban la pequeña carita del niño. -Hola, me llamo Blaine y tengo estos años- dijo el niño con una sonrisa orgullosa mientras mostraba los cinco dedos de su mano derecha. - ¿Y tú? ¿Cómo te llamas?- preguntó el niño con una mirada curiosa en sus ojos. Por segunda vez en menos de cinco minutos, el moreno sonrió, sintiendo su corazón derretirse ante la simpatía del pequeño en sus brazos, -Soy John- se presentó el joven, aún sonriendo, -Pero todos me llaman Johnnie- terminó estrechando la pequeña mano del niño. -Johnnie... tengo miedo...-susurró el niño apoyando su cabeza en el hueco del cuello del joven- ¿Y si nunca más encuentro a mi mamá y a mi papá?- preguntó, haciendo un pequeño puchero con el labio, intentando por todos los medios no llorar, pero fallando miserablemente. -Blaine, tranquilo, pequeño... te prometo que encontraremos a tu papá y a tu mamá- prometió el joven intentando tranquilizar al pequeño. Se quedaron así, el pequeño abrazado fuertemente en el pecho del joven, quien intentaba por todos los medios consolar al niño, perdiendo la noción del tiempo. -¿Johnnie?-preguntó el pequeño, rompiendo el silencio de la solitaria playa. -¿Uh?-preguntó el joven, mirando interrogante al niño, quien ahora le miraba directamente a los ojos. -¿Me cantarás una canción?- preguntó -Mamá siempre me canta una canción de AC/DC antes de ir a dormir o a veces cuando tengo miedo... y papá siempre me canta "Come What May" de mi película favorita...-explicó el pequeño, haciendo sonreír al joven que se había encariñado con él minutos antes. -¿Te gusta "Moulin Rouge"?- preguntó el moreno, sonriendo más ampliamente al sentir la pequeña inclinación de cabeza del niño sobre su pecho. -Mi papi y yo la vemos todos los domingos... mi papá siempre se pone un poquitín triste porque era la película favorita del tío Blaine...- explicó el niño, poniéndose un poco triste al pensar en su papá. Never knew I could feel like this Like I´ve never seen the sky before I want to vanish inside your kiss Comenzó a cantar dulcemente, lo que pareció calmar el llanto del niño, quien escuchaba atentamente desde su lugar en los brazos del muchacho. Seasons may change, winter to spring But I love you until the end of time
Come what may Come what may I will love you until my dying day
Suddenly the world seems such a perfect place Suddenly it moves with such a perfect grace Suddenly my life doesn´t seem such a waste But our world revolves around you And there´s no mountain too high No river too wide Sing out this song I´ll be there by your side Storm clouds may gather And stars may collide But I love you until the end of time Come what may Come what may I will love you until my dying day Las últimas letras de la canción resonaban haciendo al joven sentir una mezcla de sentimientos arremolinándose en su corazón, tristeza, dolor, perdida... Sentía como si ya hubiera cantado esta canción con un gran amor del que le es difícil recordar. Sintió el calor de algunas lágrimas derramar de sus ojos miel. -¿Johnnie?- preguntó el pequeño haciendo al muchacho salir de sus pensamientos. -¿Sí, pequeño?- preguntó el moreno, secando los últimos restos de lágrimas de sus ojos. -¿Por qué lloras?- Preguntó el niño curioso- ¿También te has perdido?- volvió a preguntar el pequeño con un atisbo de preocupación en su voz. John no pudo evitar reír ante la curiosidad del niño, quien definitivamente ya se había ganado todo su cariño, -No, no... no me he perdido...- respondió el muchacho, acariciando los rizos del pequeño todavía en sus brazos... -No, yo.. solo pensaba...- terminó de decir mirando al niño, quien asentía con la cabeza en conformidad a la respuesta del joven. -Bien, pequeño, creo que va siendo hora de buscar a tu papá o a alguien que nos pueda ayudar a ello- comentó el joven, bajando de sus brazos al pequeño y cogiendo la mano de este, disponiéndose a andar hacia fuera de la playa. Estaban a medio camino del paseo marítimo cuando sintió al niño soltarse bruscamente de su mano para verlo correr, instantes después hacia un hombre moreno de aspecto angustiado. -¡PAPI!- Gritó el niño, abrazándose al hombre, quien le recogió en sus brazos abrazándole fuertemente y besando cada centímetro de su cara, con alivio. -¡Blainey! ¡Oh, Dios mío, Blaine!- Exclamó el padre angustiado- Pensé que te había perdido para siempre- terminó de decir, llorando. -Papi, lo siento... yo solo quería ir a coger un par de conchas para hacer más feliz al tío Kurt- se disculpó el pequeño, sacando unas cuantas conchas del pequeño bolsillo de su pantalón y mostrándolas a su padre, quien solo se limitó a seguir llorando de alivio. -Tranquilo, papi... Johnnie me ha ayudado a buscarte, y encima me ha cantado Come What May... -explicó el pequeño con orgullo presente en su voz. Cooper Anderson levantó la vista hacia el amable hombre que había ayudado a su hijo a encontrarlo dispuesto a expresar su gratitud, sin embargo, todos sus agradecimientos y palabras murieron en su garganta, allí, ante él, se encontraba la persona a la que habían llorado durante casi diez años... Un silencio sepulcral invadió el momento, alivio, asombro, dolor e incluso algo de miedo invadió el corazón del actor.. su Blaine.. su hermanito estaba allí.. estaba allí y tenía miedo de parpadear y que todo fuera un espejismo, una falsa ilusión... El silencio fue roto por el joven de pelo rizado, quien atónito miró al hombre ante él... -¿Cooper?- -- TO BE CONTINUED.... N/A2: En fin, aquí está el capítulo, espero que os haya gustado (por favor, me encantaría saber vuestras opiniones) y bueno, disculpad el retraso.. ya he dicho que la vida va últimamente un poco loca... en fin...¿Cual será la reacción de Cooper ante esto? Para saber solo tienes que leer el próximo capítulo.. xD ¡MUCHÍSIMAS GRACIAS POR LEER! -- La letra de la canción es de la fabulosa película Moulin Rouge espero que os guste tanto como a mí me gusta, pues es una de mis películas favoritas... Os dejo por aquí la canción cantada por nuestro querido Darren (Blaine) y nuestro querido Chris (Kurt), espero que os guste! ;)
N/A: Hi! Aquí vamos a por el séptimo... ( que difícil se me hace esto de teclear con la uñas largas... u.u) Bueno, aviso de antemano, no sé cuando actualizaré el próximo, aunque ya lo tengo más que escrito.. pero ahora vienen los exámenes, entre otras cosas, y son semanas movidas. So, enjoy!! --
My heart stops when you look at me, just one touch, now baby I believe this is real... Capítulo 7 "Miedo". Poco a poco el mundo fue entrando en foco, pasando de un monótono blanco y negro a un brillante juego de colores y formas... borrosas, no tan borrosas... El entumecimiento que rodeaba a cada uno de sus miembros se esfumó...preguntas de todo tipo se arremolinaba en su mente...¿quién soy? ¿dónde estoy? ¿qué día... qué año es? -¿Johnnie?- se oyó una dulce voz preguntar. ¿Johnnie? ¿Acaso era ese su nombre? -¿Johnnie?- volvió a preguntar la dulce voz. Una mujer de apariencia dulce apareció en su línea de visión. -¿Cariño, qué te pasa? ¿Te encuentras bien?- preguntó la mujer con aire preocupado, volviéndose a mirar al joven de aspecto heavy que se encontraba detrás de ella. Una costosa respiración se hacía eco en la extraña habitación.. ¿era él? ¿él provocaba esos ceños fruncidos en preocupación que adornaban las caras de esas extrañas personas ante él? Una pegadiza canción sonó llamando la atención del angustiado chico, levantó los ojos hacia la fuente del sonido, unos cautivadores ojos azules captaron su atención, un hombre moreno cantaba y bailaba al son de la canción... un extraño cosquilleo afloró en su corazón, a la que siguió una gran sensación de vacío y desesperación que le invadió al ver esos maravillosos ojos azules, los que en más de un sentido fueron su salvación... Un salvavidas en un turbulento y oscuro mar de miedo, dolor, desesperación...
Isabella Priestly suspiró con cansancio mientras observaba al joven de ojos miel dormir pacíficamente en la habitación, la mujer torció el rostro con preocupación ante el estado en el que encontró esa mañana al chico al llegar de la playa, tan asustado, tan angustiado, tan... como en el principio....
Con un suspiro, la mujer se acercó a la cama del joven, sentándose junto a él, acariciando dulcemente los largos y salvajes rizos del chico.
Casi sin poder evitar las lágrimas que amenazaban con caer de sus ojos, la mujer levantó la vista al cielo, enviando una oración silenciosa, por una oportunidad para que ese chico pueda de una vez ser feliz... sin miedo... Estaba contento. Era extraño, no se había sentido así en demasiado tiempo, tanto que ya ni siquiera recordaba cuanto exactamente...pero sí, estaba feliz, se habían mudado, ya no vivían en aquel dichoso apartamento tamaño caja de zapatos en un barrio en el que le daba miedo vivir... Le gustaba su nueva casa. era grande y agradable... Y lo mejor de todo era que ya no compartiría habitación con su hermano mayor, Boaz, lo había dicho su madre, y si lo había dicho él la creía... ¿Había mencionado ya la increíble playa que adornaban las vistas de cada una de las ventanas de la casa? Pues sí, había playa, le encantaba la playa, su nueva casa y sobre todo, le encantaba estar con su familia, aunque a veces no los recordara... -¡Buenos días!- exclamó una alegre voz desde la entrada de la cocina. -Buenos días, cielo- saludó la mujer de cabellos dorados, que cocinaba el desayuno. -Buenos días, enano- saludó el joven delante de él secándose el sudor, fruto de su carrera matutina. -¡Boaz!- exclamó el chico tímidamente -No me llames así... ya soy un chico grande...- terminó mirando tímidamente al tazón de cereales delante de él... El joven punkie miró al chico arqueando la ceja ligeramente, intentando por todos los medios no reírse del fastidio evidente del moreno. -Vale, vale.. perdón...- comenzó el punkie con las manos en alto, en señal de rendición. - Sé que eres un chico grande... pero eso no resta que seas mi hermanito pequeño para siempre.- Terminó poniendo una mano sobre el hombro del chico, maldiciéndose mentalmente ante el encogimiento que recibió del chico... Había días en los que se le olvidaba que a pesar de todo el progreso que ha hecho el chico de ojos miel durante este año había días en los que aún seguía un poco asustadizo. Volvió a sonreír cuando miró fijamente al chico y notó el fruncido de ceño que este llevaba... algo así como si estuviera librando una batalla interna consigo mismo... -Desembucha, trucha- soltó sin rodeos el punkie, haciendo al chico levantar la vista del tazón de cereales. -¿qué te preocupa, Johnnie?- preguntó, consiguiendo un encogimiento de hombros por parte del aludido. -Yo...m- me preguntaba...- comenzó el chico con nerviosismo. Haciendo al joven y la mujer mayor centrar toda su atención en él. -Me preguntaba si.. si podía ir a la librería que hay cerca del centro...- volvió a hablar el chico, consiguiendo que ambos, el joven punkie y su madre se miraran preocupados... eran pocas las ocasiones en las que el chico salía a la calle solo. -Por favor... por favor, mamá... hay una revista en la que sale Cooper Anderson... y... si espero a que Boaz y tú salgan de trabajar... por favor- rogó el chico, mirando a la mujer con esa dichosa mirada de perrito a la que nadie se podía resistir... -Está bien...- accedió la mujer con un suspiro, intentando aplacar el miedo y la preocupación que sentía... - Pero antes termina el desayuno- terminó la mujer con ese gesto tan maternal que toda madre hace... La felicidad que le invadió en ese preciso instante fue tan buena como la felicidad que sintió al poder ir a la calle sin la compañía de su madre o de su hermano, incluso fue comparable con la felicidad que sintió al tener esa ansiada revista en sus manos... Había algo, algo en ese hombre que le cautivaba, una familiaridad... casi un vínculo que no lograba explicar... Iba tan ensimismado en el hombre que aparecía en la revista que abrazaba en su pecho que no llegó a registrar la presencia junto a él hasta que no sintió un fuerte empujón estrellarlo contra la pared de ladrillos tras de él... -Mira, mira, mira...- comenzó con voz burlona un joven de aspecto peligroso. -Si es el marica que va a todos lados de la manita de su mamá y su hermanito...- terminó, haciendo al joven querer gritar con rabia que era un mentiroso. Se contuvo, una poderosa sensación de miedo se apoderó de él, haciéndole encogerse, abrazando sus rodillas, olvidando su tan preciado tesoro, la revista. Uno de los tres jóvenes se acercó al papel, cogiéndola con un atisbo de riza. -¡Hey, Roy.. mira!- Exclamó el joven, lanzando la revista hacia el chico que se encontraba al lado del joven asustado. Aquel que habían llamado Roy soltó una carcajada, arrugando el magazine, mirando con enojo al asustado joven que se arrinconaba en un rincón. -¿Veis?- preguntó el tipo, mirando a los otros dos que le acompañaba- Tenía razón.. aparte de aparentarlo, lo es.. es un maldito maricón de mierda...- Dijo el joven de cabeza rapada, cogiendo al joven de ojos miel de la pechera de la camiseta que llevaba.. -Voy a enseñarte lo que hacemos a los de tu especie por aquí...- Dijo, levantando el puño hacia él. El miedo le invadió, le invadió... iban a causarle dolor... más dolor... ¿por qué siempre dolor?- se preguntaba... No le dio tiempo a registrar que fue lo que ocurrió en ese momento, pero lo siguiente que supo fue que Boaz, su hermano, su amigo, su ángel de la guarda, estaba allí, enfrentando a golpes a esos chicos. A golpes... y los golpes solo significaban dolor... ¿y si Boaz era como ellos? ¿ y si solo quería causarle dolor? estaba tan asustado, tan asustado, cogió la revista que había comprado y la abrazó, entre las rodillas y su pecho, cubriéndose los oídos, rogando para poder permanecer ajeno a todo este dolor, a este miedo... No sabía cuanto tiempo había estado así cuando sintió a los chicos que habían intentado pegarle huir despavoridos del lugar, mientras que Boaz se acercaba a él. -¿Johnnie? - preguntó el punkie preocupado -¿Estás bien? ¿te han hecho daño?- volvió a preguntar, sentándose junto al chico, causando a este gemir con miedo. -Shh... vamos chico, háblame... no quiero hacerte daño... no voy a hacerte daño...- Volvió a hablar el punkie, tragando el nudo de preocupación que se había formado en su garganta. Quería creerle, quería creerle más que todas las cosas... pero el miedo que le invadía era mucho más poderoso que cualquier otra cosa que quería... si tan siquiera pudiera dejar de sentir miedo... Lloró, lloró por todo el dolor que había llegado a experimentar durante lo poco que recuerda de su vida... Lloró por toda una vida que había perdido en un abrir y cerrar de ojos... Lloró, lloró como no había llorando en un tiempo muy largo...
-- N/A2: Heeey!! Espero que os haya gustado! :) En fin, muchísimas gracias a mi musa, en especial por el banner que me ha hecho! :D Y que nada...pesada, que no quería que te fueras de vacaciones sin leer!! xDD Así que... espero que te haya molado. PD: Cristi, no desesperes.. que te veo muy pronto aquí con tu Noah.. xDDD ¡¡¡MUCHÍSIMAS GRACIAS POR LEER!!! Nos vemos en la próxima! :) Ah sí, la canción de hoy:
N/A: Bonjour!! Estrenamos mes, así que toca capítulo... Bueno, hoy quiero empezarlo con una canción.. creo que es más o menos la que describe como me siento hoy... (http://www.youtube.com/watch?v=NdYWuo9OFAw) Pues.... vamos al lío!! :)
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Just one touch now baby I believe this is real, so take a chance and don't ever look back... Capítulo 6: "Querido Dios" El acre olor de la enfermedad y la muerte impregnaba en la nariz del joven de ojos azules, gritos desgarradores cortaban el aire provocando un fuerte dolor en su pecho, a pesar del tiempo, de la rutina que seguía cada semana, no podía lograr hacerse una idea de ver a un joven tan brillante y lleno de vida como Kurt aquí, marchitándose entre tanto dolor, tanta desesperación... Suspirando, Cooper Anderson levantó la vista a la sala común del "Saint Patrick Phychiatric Hospital", buscando con la mirada a la pálida y demacrada figura en la que se había convertido Kurt Hummel durante el último año. Lo encontró allí, en su lugar habitual, en la esquina de la habitación ante el gran ventanal que presidía la sala, acompañado por un hombre, al que durante el último año había considerado más padre que al suyo propio, Burt Hummel. Se acercó lentamente, deseando poder borrar cada lágrima que manchaba el bello rostro del muchacho... al fin y al cabo todo era su culpa... si hubiera recogido a Blaine en aquel aeropuerto hace un año, su joven hermano no estaría muerto, Kurt no estaría aquí... la vida era tan sencilla por aquel entonces que resultaba casi increíble que la hubieran vivido... -¿Cómo te va, chico?- preguntó el anciano Hummel dando un fuerte apretón del hombro al actor, quien solo se limitó a dar un ligero y triste encogimiento de hombros como respuesta, mientras miraba con culpabilidad la blancas cicatrices casi imperceptibles en la porcelánica piel de las muñecas del más joven de los tres... -Blaine- susurró el joven de ojos azules cono voz ronca, por la falta de uso. Ambos hombres soltaron un suspiro entre frustrado y triste... Querido Dios... ¿Cómo explicarlo sin causarle más dolor? -Kurt...-comenzó Cooper, siendo cortado rápidamente por un muy mal humorado Kurt -¡NO!- gritó levantándose del sillón - Blaine no está muerto... no está muerto... lo sé...- gritó cogiendo de las solapas del cuello de la camisa al joven actor, haciendo a este boquear intentando respirar... Lo último que vio antes de que su mundo se volviera negro fue a un muy angustiado Kurt Hummel siendo arrastrado lejos de él por el personal del hospital... Una suave, casi reconfortante brisa le sacó de sus pensamientos, haciéndole instintivamente bajar la mirada hasta el cálido cuerpo que abrazado a su regazo lloraba desconsoladamente. -Shhhh- susurró el joven actor al oído del castaño - tranquilo, Kurt... tranquilo... todo saldrá bien... todo saldrá bien...-repetía ese mantra mientras que acariciaba la cabellera del castaño, por lo que parecían horas... no estaba seguro de si lo hacía para calmar al angustiado chico que estrechaba entres sus brazos, o si lo hacía para calmar el nudo que se había formado en su corazón... Sin poder evitar las lágrimas que escapaban de sus ojos, Cooper levantó la vista al cielo grisáceo que se cernía sobre ambos, enviando una oración silenciosa a un Dios del que a veces dudaba... Querido Dios... soy yo, Cooper Anderson... perdóname por no hacer esto muy a menudo desde que murió Blainey... pero por favor, por favor, si de verdad estás allí arriba no dejes que Kurt sufra... no dejes que haga nada estúpido. Ya te llevaste Blaine... por favor, no hagas lo mismo con Kurt... -- N/A2: Muchísimas gracias por leer. Perdonad el capítulo corto, pero debía subir hoy sí o sí. No es que tenga bloqueo y por eso ha sido tan corto, no. Mi musa, aka Isa, me ayuda mucho, y ya me ha dado la idea de como seguir, pensaba ponerlo en este capítulo, pero mejor lo escribo en uno solo.. además... ya era hora de uno centrado en Kurt, no? ;) Espero que os haya gustado. Este va con dedicatoria especial, a mi musita Isa Alastair, que mañana se nos hace un añito más vieja!!! (Se supone que debería estar diciéndote esto en persona.. pero mis padres son unos tontos!!! ¬¬) FELICIDADES, ALICASTIEL! (Sí, con adelanto.. mañana caerá una más grande..) Considera esto como uno de tus regalos, pues dos de ellos ya te los daré en Septiembre.. (Aunque sigo cruzando los dedos para que podais venir mañana! ;) TELOVEEEEEE!!! <3 -- Y ahora.. acabo con otra canción.. esta va por mi hermano.. xD