lunes, 19 de agosto de 2013

Teenage Dream (Capítulo 7).

N/A: Hi! Aquí vamos a por el séptimo... ( que difícil se me hace esto de teclear con la uñas largas... u.u) 
Bueno, aviso de antemano, no sé cuando actualizaré el próximo, aunque ya lo tengo más que escrito.. pero ahora vienen los exámenes, entre otras cosas, y son semanas movidas. So, enjoy!! 
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        My heart stops when you look at me, just one touch, now baby I believe this is real...  

Capítulo 7 "Miedo".

Poco a poco el mundo fue entrando en foco, pasando de un monótono blanco y negro a un brillante juego de colores y formas... borrosas, no tan borrosas...
El entumecimiento que rodeaba a cada uno de sus miembros se esfumó...preguntas de todo tipo se arremolinaba en su mente...¿quién soy? ¿dónde estoy? ¿qué día... qué año es?
-¿Johnnie?- se oyó una dulce voz preguntar. 
¿Johnnie? ¿Acaso era ese su nombre?
-¿Johnnie?- volvió a preguntar la dulce voz. Una mujer de apariencia dulce apareció en su línea de visión. -¿Cariño, qué te pasa? ¿Te encuentras bien?- preguntó la mujer con aire preocupado, volviéndose a mirar al joven de aspecto heavy que se encontraba detrás de ella. 
Una costosa respiración se hacía eco en la extraña habitación.. ¿era él? ¿él provocaba esos ceños fruncidos en preocupación que adornaban las caras de esas extrañas personas ante él?
Una pegadiza canción sonó llamando la atención del angustiado chico, levantó los ojos hacia la fuente del sonido, unos cautivadores ojos azules captaron su atención, un hombre moreno cantaba y bailaba al son de la canción... un extraño cosquilleo afloró en su corazón, a la que siguió una gran sensación de vacío y desesperación que le invadió al ver esos maravillosos ojos azules, los que en más de un sentido fueron su salvación... Un salvavidas en un turbulento y oscuro mar de miedo, dolor, desesperación...
Isabella Priestly suspiró con cansancio mientras observaba al joven de ojos miel dormir pacíficamente en la habitación, la mujer torció el rostro con preocupación ante el estado en el que encontró esa mañana al chico al llegar de la playa, tan asustado, tan angustiado, tan... como en el principio....
Con un suspiro, la mujer se acercó a la cama del joven, sentándose junto a él, acariciando dulcemente los largos y salvajes rizos del chico.
Casi sin poder evitar las lágrimas que amenazaban con caer de sus ojos, la mujer levantó la vista al cielo, enviando una oración silenciosa, por una oportunidad para que ese chico pueda de una vez ser feliz... sin miedo...
Estaba contento. Era extraño, no se había sentido así en demasiado tiempo, tanto que ya ni siquiera recordaba cuanto exactamente...pero sí, estaba feliz, se habían mudado, ya no vivían en aquel dichoso apartamento tamaño caja de zapatos en un barrio en el que le daba miedo vivir... 
Le gustaba su nueva casa. era grande y agradable... Y lo mejor de todo era que ya no compartiría habitación con su hermano mayor, Boaz, lo había dicho su madre, y si lo había dicho él la creía...
¿Había mencionado ya la increíble playa que adornaban las vistas de cada una de las ventanas de la casa? Pues sí, había playa, le encantaba la playa, su nueva casa y sobre todo, le encantaba estar con su familia, aunque a veces no los recordara... 
-¡Buenos días!- exclamó una alegre voz desde la entrada de la cocina. -Buenos días, cielo- saludó la mujer de cabellos dorados, que cocinaba el desayuno. 
-Buenos días, enano- saludó el joven delante de él secándose el sudor, fruto de su carrera matutina. 
-¡Boaz!- exclamó el chico tímidamente -No me llames así... ya soy un chico grande...- terminó mirando tímidamente al tazón de cereales delante de él...
El joven punkie miró al chico arqueando la ceja ligeramente, intentando por todos los medios no reírse del fastidio evidente del moreno. -Vale, vale.. perdón...- comenzó el punkie con las manos en alto, en señal de rendición. - Sé que eres un chico grande... pero eso no resta que seas mi hermanito pequeño para siempre.- Terminó poniendo una mano sobre el hombro del chico, maldiciéndose mentalmente ante el encogimiento que recibió del chico... 
Había días en los que se le olvidaba que a pesar de todo el progreso que ha hecho el chico de ojos miel durante este año había días en los que aún seguía un poco asustadizo. 
Volvió a sonreír cuando miró fijamente al chico y notó el fruncido de ceño que este llevaba... algo así como si estuviera librando una batalla interna consigo mismo... 
-Desembucha, trucha- soltó sin rodeos el punkie, haciendo al chico levantar la vista del tazón de cereales. -¿qué te preocupa, Johnnie?- preguntó, consiguiendo un encogimiento de hombros por parte del aludido. 
-Yo...m- me preguntaba...- comenzó el chico con nerviosismo. Haciendo al joven y la mujer mayor centrar toda su atención en él. -Me preguntaba si.. si podía ir a la librería que hay cerca del centro...- volvió a hablar el chico, consiguiendo que ambos, el joven punkie y su madre se miraran preocupados... eran pocas las ocasiones en las que el chico salía a la calle solo. 
-Por favor... por favor, mamá... hay una revista en la que sale Cooper Anderson... y... si espero a que Boaz y tú salgan de trabajar... por favor-  rogó el chico, mirando a la mujer con esa dichosa mirada de perrito a la que nadie se podía resistir...
-Está bien...- accedió la mujer con un suspiro, intentando aplacar el miedo y la preocupación que sentía... - Pero antes termina el desayuno- terminó la mujer con ese gesto tan maternal que toda madre hace...
La felicidad que le invadió en ese preciso instante fue tan buena como la felicidad que sintió al poder ir a la calle sin la compañía de su madre o de su hermano, incluso fue comparable con la felicidad que sintió al tener esa ansiada revista en sus manos... 
Había algo, algo en ese hombre que le cautivaba, una familiaridad... casi un vínculo que no lograba explicar... 
Iba tan ensimismado en el hombre que aparecía en la revista que abrazaba en su pecho que no llegó a registrar la presencia junto a él hasta que no sintió un fuerte empujón estrellarlo contra la pared de ladrillos tras de él... 
-Mira, mira, mira...- comenzó con voz burlona un joven de aspecto peligroso. -Si es el marica que va a todos lados de la manita de su mamá y su hermanito...- terminó, haciendo al joven querer gritar con rabia que era un mentiroso. Se contuvo, una poderosa sensación de miedo se apoderó de él, haciéndole encogerse, abrazando sus rodillas, olvidando su tan preciado tesoro, la revista. 
Uno de los tres jóvenes se acercó al papel, cogiéndola con un atisbo de riza. -¡Hey, Roy.. mira!- Exclamó el joven, lanzando la revista hacia el chico que se encontraba al lado del joven asustado. 
Aquel que habían llamado Roy soltó una carcajada, arrugando el magazine, mirando con enojo al asustado joven que se arrinconaba en un rincón. -¿Veis?- preguntó el tipo, mirando a los otros dos que le acompañaba- Tenía razón.. aparte de aparentarlo, lo es.. es un maldito maricón de mierda...- Dijo el joven de cabeza rapada, cogiendo al joven de ojos miel de la pechera de la camiseta que llevaba.. -Voy a enseñarte lo que hacemos a los de tu especie por aquí...- Dijo, levantando el puño hacia él. 
El miedo le invadió, le invadió... iban a causarle dolor... más dolor... ¿por qué siempre dolor?- se preguntaba... 
No le dio tiempo a registrar que fue lo que ocurrió en ese momento, pero lo siguiente que supo fue que Boaz, su hermano, su amigo, su ángel de la guarda, estaba allí, enfrentando a golpes a esos chicos. A golpes... y los golpes solo significaban dolor... ¿y si Boaz era como ellos? ¿ y si solo quería causarle dolor? estaba tan asustado, tan asustado, cogió la revista que había comprado y la abrazó, entre las rodillas y su pecho, cubriéndose los oídos, rogando para poder permanecer ajeno a todo este dolor, a este miedo... 
No sabía cuanto tiempo había estado así cuando sintió a los chicos que habían intentado pegarle huir despavoridos del lugar, mientras que Boaz se acercaba a él. 
-¿Johnnie? - preguntó el punkie preocupado -¿Estás bien? ¿te han hecho daño?- volvió a preguntar, sentándose junto al chico, causando a este gemir con miedo.
-Shh... vamos chico, háblame... no quiero hacerte daño... no voy a hacerte daño...- Volvió a hablar el punkie, tragando el nudo de preocupación que se había formado en su garganta.
Quería creerle, quería creerle más que todas las cosas... pero el miedo que le invadía era mucho más poderoso que cualquier otra cosa que quería... si tan siquiera pudiera dejar de sentir miedo... 
Lloró, lloró por todo el dolor que había llegado a experimentar durante lo poco que recuerda de su vida... Lloró por toda una vida que había perdido en un abrir y cerrar de ojos... 
Lloró, lloró como no había llorando en un tiempo muy largo... 
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N/A2: Heeey!! Espero que os haya gustado! :) 
En fin, muchísimas gracias a mi musa, en especial por el banner que me ha hecho! :D 
Y que nada...pesada, que no quería que te fueras de vacaciones sin leer!! xDD Así que... espero que te haya molado. 
PD: Cristi, no desesperes.. que te veo muy pronto aquí con tu Noah.. xDDD 
¡¡¡MUCHÍSIMAS GRACIAS POR LEER!!! 
Nos vemos en la próxima! :) 
Ah sí, la canción de hoy: 

viernes, 2 de agosto de 2013

Teenage Dream (Capítulo 6)

N/A: Bonjour!! Estrenamos mes, así que toca capítulo... 
Bueno, hoy quiero empezarlo con una canción.. creo que es más o menos la que describe como me siento hoy... 
(http://www.youtube.com/watch?v=NdYWuo9OFAw)
Pues.... vamos al lío!! :) 

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Just one touch now baby I believe this is real, so take a chance and don't ever look back... 

Capítulo 6: "Querido Dios"
El acre olor de la enfermedad y la muerte impregnaba en la nariz del joven de ojos azules, gritos desgarradores cortaban el aire provocando un fuerte dolor en su pecho, a pesar del tiempo, de la rutina que seguía cada semana, no podía lograr hacerse una idea de ver a un joven tan brillante y lleno de vida como Kurt aquí, marchitándose entre tanto dolor, tanta desesperación...
Suspirando, Cooper Anderson levantó la vista a la sala común del "Saint Patrick Phychiatric Hospital", buscando con la mirada a la pálida y demacrada figura en la que se había convertido Kurt Hummel durante el último año. 
Lo encontró allí, en su lugar habitual, en la esquina de la habitación ante el gran ventanal que presidía la sala, acompañado por un hombre, al que durante el último año había considerado más padre que al suyo propio, Burt Hummel. Se acercó lentamente, deseando poder borrar cada lágrima que manchaba el bello rostro del muchacho... al fin y al cabo todo era su culpa... si hubiera recogido a Blaine en aquel aeropuerto hace un año, su joven hermano no estaría muerto, Kurt no estaría aquí... la vida era tan sencilla por aquel entonces que resultaba casi increíble que la hubieran vivido... 
-¿Cómo te va, chico?- preguntó el anciano Hummel dando un fuerte apretón del hombro al actor, quien solo se limitó a dar un ligero y triste encogimiento de hombros como respuesta, mientras miraba con culpabilidad la blancas cicatrices casi imperceptibles en la porcelánica piel de las muñecas del más joven de los tres...
-Blaine- susurró el joven de ojos azules cono voz ronca, por la falta de uso. Ambos hombres soltaron un suspiro entre frustrado y triste...
Querido Dios... ¿Cómo explicarlo sin causarle más dolor? -Kurt...-comenzó Cooper, siendo cortado rápidamente por un muy mal humorado Kurt -¡NO!- gritó levantándose del sillón - Blaine no está muerto... no está muerto... lo sé...- gritó cogiendo de las solapas del cuello de la camisa al joven actor, haciendo a este boquear intentando respirar...
Lo último que vio antes de que su mundo se volviera negro fue a un muy angustiado Kurt Hummel siendo arrastrado lejos de él por el personal del hospital...
Una suave, casi reconfortante brisa le sacó de sus pensamientos, haciéndole instintivamente bajar la mirada hasta el cálido cuerpo que abrazado a su regazo lloraba desconsoladamente. 
-Shhhh- susurró el joven actor al oído del castaño - tranquilo, Kurt... tranquilo... todo saldrá bien... todo saldrá bien...-repetía ese mantra mientras que acariciaba la cabellera del castaño, por lo que parecían horas... no estaba seguro de si lo hacía para calmar al angustiado chico que estrechaba entres sus brazos, o si lo hacía para calmar el nudo que se había formado en su corazón...
Sin poder evitar las lágrimas que escapaban de sus ojos, Cooper levantó la vista al cielo grisáceo que se cernía sobre ambos, enviando una oración silenciosa a un Dios del que a veces dudaba...
Querido Dios... soy yo, Cooper Anderson... perdóname por no hacer esto muy a menudo desde que murió Blainey... pero por favor, por favor, si de verdad estás allí arriba no dejes que Kurt sufra... no dejes que haga nada estúpido. Ya te llevaste Blaine... por favor, no hagas lo mismo con Kurt...
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N/A2: Muchísimas gracias por leer. Perdonad el capítulo corto, pero debía subir hoy sí o sí. No es que tenga bloqueo y por eso ha sido tan corto, no. Mi musa, aka Isa, me ayuda mucho, y ya me ha dado la idea de como seguir, pensaba ponerlo en este capítulo, pero mejor lo escribo en uno solo.. además... ya era hora de uno centrado en Kurt, no? ;) 
Espero que os haya gustado. 
Este va con dedicatoria especial, a mi musita Isa Alastair, que mañana se nos hace un añito más vieja!!! (Se supone que debería estar diciéndote esto en persona.. pero mis padres son unos tontos!!! ¬¬) 
FELICIDADES, ALICASTIEL! (Sí, con adelanto.. mañana caerá una más grande..) 
Considera esto como uno de tus regalos, pues dos de ellos ya te los daré en Septiembre.. (Aunque sigo cruzando los dedos para que podais venir mañana! ;) 
TELOVEEEEEE!!! <3 
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Y ahora.. acabo con otra canción.. esta va por mi hermano.. xD 
Nos vemos pronto, con más y mejor! :)  

martes, 23 de julio de 2013

¡FELIZ CUMPLEAÑOS, VIRGI! :)

Primero que nada, ponte cómoda.. que nos enrollamos! xD
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Querída Virgi: - No, así no, que parece una carta...
Amigos, estamos aquí reunidos para...-Demasiado en plan.. ¿boda? -uhm...
Vale, here we go!  Son pocas las palabras que te podemos decir, pero creo que deberíamos empezar por: ¡FELIZ CUMPLEAÑOS! :) 
Nos hace realmente feliz poder pasar este día tan especial contigo, con la chica a la que hoy podemos decir con orgullo que consideramos una hermana. 
Desde que te conocimos sentimos en ti a una gran amiga que siempre está aquí en lo bueno y en lo malo...
Nos escuchas, o más bien, nos lees, nos apoyas y nos aconsejas, algo por lo que te estamos total y sinceramente agradecidas. 
Hoy en este día tan especial sonreímos con alegría y nos sentimos realmente orgullosas de poder celebrar un cumpleaños, uno de tanto que nos quedan por delante, juntas. 
Te deseamos un día fabuloso y todo lo mejor. 
            
                                                                          Te queremos, 
                                                                                            Isa & Belén.  

PD: Te creías que ya está? Que nada más que te íbamos a regalar esta ñoñería? 
Pues... TE EQUIVOCAS!!! :) 

[Vale por una noche loca con el grandullón *Cejas*]
Hoy, mañana, siempre...

La mañana amanecía clara, el sol de julio se filtraba entre las sedosas cortinas blancas que adornaba la amplia habitación, decorada con una sencilla decoración en tonos claros, paredes blancas y una gran cama, en ella, dos jóvenes descansaban acurrucados amorosamente. El joven de larga melena sonrió ante la vista, junto a él descansaba una pequeña joven castaña, que para él se había convertido en su mundo, su sueño, su inspiración...
Pensó en todos los días vividos junto a esa maravillosa mujer, moviéndose un poco, acercó sus labios hacia la sedosa piel de la chica, depositando en ella un sendero de pequeños besos que abarcaba desde el cuello hasta el firme vientre de la chica, haciendo a esta suspirar de felicidad al tiempo que la despertaba.
-Buenos días, princesa- susurró el gigante contra los labios de la joven, acto seguido colocó un pequeño beso en estos. Gimiendo, los castaños ojos de la muchacha se abrieron, mirando amorosamente al joven ante ella -Buenos días- dijo con voz somnolienta -¿Qué celebramos?- preguntó la joven con un suspiro feliz. -Un nuevo día junto a ti- respondió el castaño volviendo a besar  la tersa piel de la chica, causando a esta estremecerse con deseo.
Sus ojos se encontraron, ojos miel entrecruzados con ardientes castaños, -Sammy...- dijo la chica con desesperación...-Bésame- susurró contra los labios de este.
Un suave y casto beso cayó en los labios de la castaña, seguido por un segundo, un tercero, un cuarto...
El deseo impregnaba la habitación, el fuego del amor... Como dos resbaladizas gotas de agua que encuentran un camino en común, se fundieron, dos seres formando un solo ser, dejándose llevar por la alta marea del amor y la pasión....
Yacían allí, acurrucados, entre la brumosa felicidad que inundaba el cuarto... suspirando la joven levantó la vista a los ojos de su  amado, el chico sonrió, acariciando el sedoso cabello de la chica -Virgi- susurró el chico- Te quiero-Terminó el ojimiel, el amor goteando de cada palabra, la sinceridad, el afecto...
-Sam- comenzó la joven, el amor, la ternura evidente en su voz - Quédate conmigo- susurró.
Con un atisbo de sonrisa en sus labios, el chico la miró - Hoy, mañana, siempre...-

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Ale.. esperamos que te haya gustado el pinchito!!! :) 
(Bueno, más bien el pinchito metafórico... no ha podido ser el explícito... pero todo se andará.. xDD) 

lunes, 22 de julio de 2013

Teenage Dream (Capítulo 5)

N/A: Y aquí, al son de los Anderbro, y con la inminente amenaza de tortura por parte de Isa.. ¡AQUÍ ESTOY! :) No me matéis por favor!! xD 
Bueno.. mi madre me rajó la hoja con el capítulo, así que este va sobre la marcha.. por si lo veis más corto o chapuzas.. las culpas a mi madre!! xD 
So, here we go! 
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                            Let's runaway... don't ever look back, don't ever look back.. 

Capítulo 5: "Un rayo de esperanza a través del dolor."
Respiró la brisa marina llenando sus pulmones de aquella grata fragancia. Suspiró malancolicamente dejándose llevar por los numerosos recuerdos de tiempos mejores, tiempos presentes y venideros...
Recuerdos que involucran a un pequeño de rizos azabaches y curiosos ojos avellana en su primer día de playa, recuerdos que involucran a un adolescente cantando en sus primeros concursos de canto... Blaine, su Blainey, le echaba tanto de menos...
Era difícil creer que alguien tan joven, tan lleno de vida como su hermano estuviera muerto, solo porque un mal nacido cualquiera había encontrado satisfacción destrozándole el cráneo a un joven inocente al que juzgaron solo por su condición sexual, si ni siquiera pararse a pensar en la vida de la que lo habían prohibido...
El dolor de la pérdida fue intenso, casi enloquecedor, casi... si no hubiera sido por Isa, la mujer más maravillosa del mundo, ni siquiera se atrevería a pensar en como hubiera sido su vida, le había dado consuelo en los días malos, amor en los días buenos, le había dado estabilidad, una familia, algo que había perdido con la muerte de su joven hermano...
Suspiró pensando en su mujer, la echaba de menos, echaba de menos abrazarla, su risa, su voz...
Había sido su bote salvavidas en medio de un turbulento mar de tristeza, odio, desesperación.
Todos pensaban  de él que era el típico mujeriego, el de relación de flor en flor.. el prototipo de actor, pero no, no era así... Supo desde el primer momento en que vio a aquella muchacha de penetrantes ojos marrones verdosos, que sería su eterno amor, la madre de sus hijos, la abuela de sus nietos...
Todo comenzó aquel maravilloso- o nefasto, como lo catalogó el actor al inicio de este-  día de finales de marzo hace diez años atrás, cuando, abrumado por el dolor y la pérdida del benjamín de su familia, había accedido a regañadientes a ir a aquel dichoso plató a rodar aquel dichoso anuncio, todo culpa de su gran amigo, Simon - al que hoy agradece eternamente su obstinación-
Y allí estaba ella, un ángel entre tanto dolor... la mujer más increíble y maravillosa que había visto, de fácil sonrisa, de personalidad inigualable... No le había resultado difícil averiguar el nombre de tan bella y delicada flor, Isabel, la nueva chica del departamento de diseño.
Y de pronto sintió que había un rayo de esperanza entre tanto dolor, un rayo con nombre y apellidos, y así fue, dos años de noviazgo, un amor inagotable y mucho apoyo después, Cooper Anderson contrajo matrimonio con la mujer más maravillosa del mundo, Isa, conocida cariñosamente como Bichito.
Fue tres años después, cuando el fruto del amor entre ambos abrió  los ojos al mundo, Blaine Matthew Anderson... El joven actor sonrió con cariño al recordar a su pequeño hijo, tan curioso, tan lleno de vida... tan... tan parecido a su tío Blaine... era un pequeño Mozzart, que con tan solo cinco años dominaba una gran variedad de instrumentos musicales, otra cosa más que compartía el pequeño con su difunto tío...
El ojiazul suspiró con tristeza, echaba de menos a su familia..Echaba de menos los abrazos con su mujer delante de la chimenea, echaba de menos las rizas y juegos con su niño...
Con un suspiro, el actor buscó su teléfono móvil marcando un número muy familiar para él.
-¿Coop?- Preguntó una fémina voz al otro extremo de la línea nada más ser descolgado el teléfono, haciendo al hombre sonreír. -Hola, mi vida...-empezó él- ¿Te he dicho ya cuanto te extraño?- terminó con una triste sonrisa en sus labios.
-Yo también te extraño- susurró tristemente la chica - ¿Qué tal las cosas por allí?- preguntó la joven tras un largo rato de silencio en el que solo se escuchaban las respiraciones de ambos. Cooper sonrió un poco, - Bien, creo que esto le está sentando genial a Kurt.. mucho más que las historias y el licor barato de siempre...- contestó este. Se oyó un pequeño grito de alegría tras la otra línea y el corazón del actor saltó con alegría, allí estaba su Blainey... -¿Es papi? - se oyó preguntar, para después sentir el cambio del teléfono.
-¡PAPI!- Chilló el pequeño de cinco años con alegría.
-Hola, campeón- dijo el orgullo padre al escuchar la voz de su pequeño, el niño rió causando a este casi querer gritar por tanto como extrañaba a sus dos preciados tesoros.
- Papi, ¿a que no sabes qué?- preguntó el infante con alegría evidente en su voz -¿Qué?- preguntó el ojiazul con interés fingido, esperando la respuesta de su pequeño niño.
-Mami me está enseñando a tocar la guitarra... ¡la eléctrica!- exclamó el niño- Y el abuelito me va a regalar un violín.. dice que es muy, muy especial... y que debo cuidarlo muy bien- terminó el pequeño con muchísima alegría. Cooper sabía bien a que violín se refería el pequeño Blainey, había sido testigo de todas- o casi todas- las veces que ese objeto, en manos de su otro Blainey había sido protagonista de tantos y tantos conciertos en el salón de su casa.
Estaba a punto de decir algo a su hijo, felicitar al pequeño, pero todas las palabras murieron a medio camino de su garganta cuando allí, justo en frente de él a varios metros de distancia pudo visionar una figura encorvada, conocía muy bien esa figura... Kurt...
Jadeó, una gran sensación de miedo se apoderó de él... No, no, no... que no le haya pasado nada, por favor... que no haya hecho nada estúpido...
Intentando controlar el miedo, que poco a poco hacía camino hacia su voz, el actor habló -Blainey.. cielo... di a mamá que se ponga...- dijo calmadamente.-Pero papi...- empezó el niño, pero fue cortado por el padre, - Por favor, cielo.. es importante...-
La palabras hicieron algún tipo de click en la mente del pequeño, pues unos segundos después la voz de la joven madre se hacía eco por el teléfono, -¿Coop, qué está pasando?- preguntó.
Con un suspiro el joven explicó la situación a su esposa, -Cariño.. en serio.. te llamaré en cuanto sepa algo.. no te preocupes... te quiero.- Se despidió este, intentando por todos los medios aplacar sus nervios.
No se había dado cuenta de si había llegado a guardar el móvil o no, pero de pronto corría, corría con todas sus fuerzas hacia el que había llegado a considerar un hermano pequeño, aquel que le arrebataron...
-¡Kurt!- Exclamó cuando llegó al lado de este, arrodillándose. El joven ante la mención de su nombre levantó la vista, su rostro era un desastre, lágrimas surcaban su camino desde sus ojos azules, ahora enrojecidos por el llanto. Palabras sin sentido eran murmuradas por el joven Kurt, palabras que después encontraron sentido en la mente del actor...
-Blaine... Blaine... oh, Blaine...-Secando una de sus muchas lágrimas, el joven diseñador enfrentó a su hermano en ley, ojos fijos en él, azul encontrándose con azul. -Blaine está vivo, está aquí... lo sé, lo he visto- dijo este desesperadamente.
Fue en ese preciso momento en el que el corazón del actor se partió, el tiempo pareció congelarse, ya ni siquiera era consciente de su entorno, no era consciente de la pequeña libreta que el otro joven sostenía entre sus brazos... Solo un pensamiento se arremolinaba en su mente... Querido Dios... por favor, otra vez no... por favor...
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N/A2: Tengo la sensación de que es un poco más corto, pero si todo va bien, creo que seré capaz de publicar uno normal el Viernes.. 
Que conste que ha sido así porque si no aquí mi querida Isa Alastair, a ratos Castiel, es capaz de torturarme.. xD
Espero que os haya gustado! 

GRACIAS POR LEER! :) 
Comentarios? 

viernes, 28 de junio de 2013

Teenage Dream (Capítulo 4).

N/A: Hi ya!! ;) Bueno, aquí está el cuarto capítulo de esta maravillosa historia.. que.. tenía la sensación de que si no la publicaba Isa era capaz de venir a mi casa y torturarme cual Alastair (para quien no lo sepa, Alastair es un demonio torturador de Sobrenatural...xD) 
Por cierto ayer pusieron GLEE en NEOX!! Quién fue tan tonto de perderse los cuatro primeros episodios de esta maravillosa serie? Pues yo!! Que solo vi el primero por que mi tirano hermano me hizo cambiar a "Con el Culo Al Aire" ¬¬ Ay!! Y a mí que me hacía ilusión verme la serie por quinta vez.. 
En fin, al turrón, que me enrollo.. xD 
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            No regrets, just love, we can dance until we  die you and I will be young forever... 

Capítulo 4: "Doloroso Recuerdo" 
Miraba al horizonte con nostalgia, miles de sentimientos se arremolinaban en su corazón y solo uno le carcomía el pensamiento, la incertidumbre... ¿Quién era él? sabía que se llamaba John Priestly, pero... ¿ya está? ¿había sido siempre así? Intentaba volver atrás en sus recuerdos, recuerda el dolor y la oscuridad, la eterna oscuridad, recuerda ir saliendo de esa oscuridad poco a poco, recuerda a una mujer de apariencia dulce, diciendo palabras dulces de consuelo, los cuidados de la dulce mujer y de un extraño chico de cresta con un color diferente cada día, las largas conversaciones que tenían con él, sin importarles que este no hablara, algo que agradecía profundamente... Más oscuridad. Un piano, una canción... You think I'm pretty  without any make-up on, You think I'm funny when I tell the punch line wrong... 
La increíble necesidad de tocas y cantar, y así lo hizo... Intentaba recordar más allá del dolor, pero una increíble oscuridad le rodeaba, ¿habéis intentado alguna vez pensar en como será la vida más allá del día de tu muerte? algo así le pasaba al joven de cabello rizado...
Suspiró, tranquilizándose al escuchar a su hermano tras él jugando al fútbol con un grupo de niños y adolescentes, Boaz...siempre le protegerá...sacó su libreta y trazó las pequeñas letras que había en una de las primeras páginas de esta, yo siempre te protegeré decía en una escritura irregular junto a una pequeña foto del punkie. Era su libreta de recuerdos, aquella que su madre le había hecho con todo el cariño del mundo cuando no era capaz ni siquiera de recordar su nombre...
-¿B-Blaine?- escuchó preguntar a una temblorosa voz, levantó la vista para encontrarse cara a cara con un hombre de ojos azules. Estaba tan cerca...no le gustaba la proximidad de los extraños, ya que siempre significaba dolor...
-B-Blaine... s-soy yo... soy Kurt- tartamudeó el extraño  acercándose más, si era posible a él... comenzó a hiperventilar...-Boaz...Boaz...Boaz...-llamó frenéticamente a su hermano, pero ni siquiera era consciente de si este le había escuchado o no.
Un doloroso grito de terror escapó de sus labios, mientras algo muy olvidado se abría paso a su memoria...
-¿Entonces qué, Kurt?-preguntó el moreno realmente dolido. El castaño, al que unos minutos antes había llamado Kurt, le miraba con los ojos entrecerrados, obviamente enfadado. _¡Oh, vamos, Blaine!-exclamó- Fuiste tú el primero en engañar al otro...tú fuiste el que corriste a los brazos de ese... Eli...-dijo haciendo notar el asco en el nombre pronunciado. 
No pudo aguantarlo más, dejó salir toda la rabia que acumulaba en su corazón, -¿¡NO LO VES!?-Empezó- YO NO HICE NADA, SOLO QUERÍA QUE FUERAS FELIZ, QUE NO HUBIERA NADA QUE TE ATARA AQUÍ...-gritó, evitando que las lágrimas que amenazaban con caer de sus ojos se derramaran - Y-y tú... tú...te has metido en la cama con ese...- No llegó a terminar la frase, no pudo, un fuerte dolor le atravesó la cara, Kurt le había abofeteado...
Un dolor intenso vino acompañando con esa memoria, intentaba respirar, pero se le hacía imposible...este...este individuo traía consigo dolor...el dolor que lo llevaba a su actual vida...intentó gritar más fuerte para hacerse oír, pero no pudo.
Casi suspira con alivio cuando oyó la voz del mayor gritar al individuo con enojo, sintió alivio cuando este llegó a su lado, sintió miedo cuando su hermano pegó al otro... nunca le había causado dolor, pero... ¿y si lo hiciera ahora que se lo había causado al otro? estaba asustado, realmente asustado. Lloró lágrimas silenciosas y se alejó rápidamente de ambos, tapándose los oídos con ambas manos.
Odiaba el dolor... odiaba los gritos... Sintió unos fuertes brazos abrazarle, apretándolo contra su pecho... -Shhh....tranquilo, Johnnie, tranquilo...-Consoló suavemente el punkie, murmurando en el oído del chico afligido, -Lo siento.. lo siento, Johnnie, solo.. solo quería protegerte...-volvió a decir el mayor, esta vez consiguiendo acabar con las lágrimas del moreno.
-Vamos a casa...-volvió a hablar el mayor, largo rato después, haciendo al chico levantarse de la húmeda arena en la que habían estado sentados.
-L-lo siento...-dijo la voz del castaño, acercándose a ellos, causando que el joven Johnnie se estremeciera con miedo, dejando escapar un lastimero quejido parecido a un gemido.
-Aléjate de él... aléjate de él si no te quieres ganar otro puñetazo en tu linda carita...- escuchó decir al punkie antes de emprender camino hacia casa.
Estaba asustado, realmente asustado...¿venía ese tipo a causarle dolor? ¿era ese recuerdo del día  que había llegado aquí? Kurt... ¿era ese el nombre de ese hombre?, Blaine... ¿era ese su nombre? o por el contrario... ¿era Johnnie?
Todo era tan confuso... tan doloroso... le resultaba tan imposible pensar claramente....
Sintió alivio al ver a su madre al llegar a casa, ella podría hacer que se fueran todos los dolores y maldades del mundo... ella le protegería, corrió a sus brazos, abrazándola fuertemente, llorando suavemente.
-¿Qué pasa, cielo?- preguntó la mujer confusa, mirando a su hijo mayor, quien traía consigo una mirada furiosa en sus verdes ojos... El pelinegro no respondió, tan solo se limitó a  seguir llorando suavemente en su hombro.
La anciana pasó suavemente la mano por los rizos negros del chico, acariciándolos, mientras susurraba a su oído una suave canción, intentando tranquilizar al afligido chico entre sus brazos...  Close your eyes, have not fear, the monster's gone and your mommy's here... beautiful, beautiful, beautiful boy...
Para el tiempo que había acabado con la canción, la mujer podía sentir el peso muerto del chico entre sus brazos, y la preocupada mirada del punkie caer sobre ambos... Sabiendo un poco por donde iban los tiros, la mujer dio un suspiro tembloroso, volviendo a jurar silenciosamente al cielo proteger a ese chico entre sus brazos.
Porque no importan los lazos de sangre, si no los sentimientos y su corazón le decía que ese chico era su hijo, no importa si lo había llevado nueve meses en el vientre o si lo había cuidado durante toda una vida o no... había sido su hijo durante casi una época, y lo protegería y defendería con uñas y dientes si hiciera falta...
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N/A2: Isabella tiene una buena intuición materna, no? xD 
Bueno.. este ha sido el capítulo 4, espero que os haya gustado.. he intentado hacerlo desde el punto de vista de John/Blaine.. que tenía al chico muy a la sombra...xD 
Espero haberlo hecho bien, porque no me convencía mucho la verdad.. 
Estoy trabajando en el 5, que ya es hora de que se entere Cooper, no? 
No sé cuando lo subiré porque tengo que estudiar, pero lo subiré, lo prometo! :)
GRACIAS POR LEER! :) 

-COMENTARIOS SON BIENVENIDOS! :) - 
Ah por cierto, para quien no lo sepa, la canción que Bella canta a John es "Beautiful Boy" de John Lennon, que, quien me conozca, sabe que es mi favorita, así como Imagine.. xD 

martes, 18 de junio de 2013

Life's too short to even care at all...


                                                                                            Breathe, take it easy...
                                                                         Don't fade away...
                                                            Don't cry...
Just live without problems... it's easy if you know how to do... 

martes, 11 de junio de 2013

Teenage Dream (Capítulo 3).


N/A: So... aquí estamos. Hoy el día ha sido demasiado productivo en el instituto, por tanto he podido escribir... 
Estoy de resaca post-cumpleaños... de resaca del antibiótico que me mandaron ayer para mis anginas... u.U Así que.. no me enrollo, que debo irme a estudiar Latín que mañana tengo examen. (Deseadme suerte) En fin.. aquí vamos.. espero que os guste! ;) 
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You make me feel like a livin' teenage dream...       
                                                                           
Capítulo 3: "Santa Cruz". 

La brisa fresca y marina llenaba cada rincón de la pequeña ciudad. Respiró llenado sus pulmones con ese maravilloso aire marino, llenándolo de una sensación de tranquilidad y paz que no sentía desde que le había perdido.
Atrás quedó la sensación de odio que le producía la idea de cambiar la rutina del aniversario de vida... y muerte del más maravilloso hombre que había conocido, su Blaine. Quería correr, y abrazar a Cooper, claro que.. no sería la mejor publicidad para el actor, por lo que se contentó con darle una enorme y sincera sonrisa, una que había olvidado como dar en los últimos diez años...
Y aquí estaba él, en aquel bello y mágico lugar llamado Santa Cruz, en un pequeño pero pintoresco grill disfrutando de un delicioso mocca, como los que solía disfrutar en el Lima Bean tiempo atrás. Miraba con atención alrededor del lugar, había una decoración marina por todo el local, una barra llena de taburetes y los objetos típicos de un bar, la cafetera, la plancha, etc. En lo que a la compañía respecta, la cafetería estaba casi vacía a estas horas de la tarde, tan solo había unos cuantos empleados, una chica rubia que tecleaba animosamente en el teclado del ordenador, y una chica pelirroja, la que apuntaba los pedidos, a parte en una mesa cerca de la puerta, una anciana de pelo canoso y grandes gafas que sujetaba en sus brazos a un gracioso cachorro. La señora hablaba alegremente con las dos chicas, sobre algo divertido que había hecho un tal Priestly, hasta que el rostro de la mujer se ensombreció con tristeza.
-Hablando de Priestly...-Comenzó- ¿qué tal se encuentra el joven Johnnie?- Preguntó la mujer haciéndose notable en su voz la tristeza. Fue la chica pelirroja la que tomó la palabra, -De salud física...tan bien como podía estarlo, teniendo en cuenta todo lo que le pasó...psicológicamente...-Suspiró la chica- solo Dios sabe que es lo que pasa por la cabeza de ese chico- Terminó la joven.
La señora chasqueó la lengua con tristeza grabada en su rostro, -Pobre muchacho...¡con lo guapo que es!- exclamó la mujer - Con esos rizos azabaches, y esos adorables ojos avellanados..- terminó con pesar.
El joven castaño no pudo evitar dejarse llevar por los pensamientos de Blaine ante la descripción de la mujer... No se había dado cuenta de que miraba fijamente a ambas mujeres hasta que la diatriba de ambas se detuvo bruscamente, y lo miraban expectante. El joven bajó la mirada sonrojándose furiosamente, se levantó de su asiento dejando sobre la mesa una generosa cantidad de dinero, como forma de pago del delicioso mocca que había consumido, diciendo un "adiós" entrecortado salió del grill apresurado.
Respiró para aplacar el golpeteo furioso de su corazón en su caja torácica, marchando hacia la playa, que se encontraba a pocos pasos de allí, dispuesto a seguir leyendo el que durante años había sido su libro favorito, "Romeo y Julieta".
Al llegar al arenoso paraíso, se sentó en una pequeña roca a la orilla, el lugar estaba casi vacío a esas horas de la tarde, tan solo unos cuantos adolescentes jugando al balón, junto a un hombre que peinaba una larga cresta teñida de un vivido verde pistacho, a pocos metros del grupo, y de él, había un pequeño y delgado hombre, de largos rizos negros, que vestía un gran jersey negro para protegerse del frío que traía consigo este tiempo. Estaba ahí, de espaldas al mundo, encorvado sobre sí, como si intentara protegerse de algo o de alguien... Había algo, en la postura del chico que le hacía gritar a su subconsciente que le era familiar, era esa forma adorable en la que se le encrespaban los rizos, al estilo afro, como le pasaba a su Blaine cuando no usaba gomina, era esa forma de sentarse, encogido sobre sí, como su Blaine cuando estaba asustado, triste, o simplemente pensando.
Sintió la impetuosa necesidad de correr hacia el chico, comprobar que era él, su Blaine, que no estaba muerto, que tenía razón, que un maldito papel ha estado equivocado durante los últimos diez años...
No se había dado cuenta de que estaba andando hasta que estaba al lado del callado chico, quien ajeno al mundo que le rodeaba, escribía algo en una pequeña libreta con mucha determinación, sin percatarse de su presencia, -¿B-Blaine?- Preguntó el castaño con voz temblorosa, por la emoción.
Nada en el mundo podría haberle preparado para la reacción del chico, quien al notar su presencia levantó la vista para unos segundos después alejarse de él, gritando con el más puro terror. El castaño tampoco estaba preparado para encontrarse cara a cara con su amor, quien aunque llevaba una década "muerto", ni siquiera parecía que el tiempo había pasado por el.
-Blaine...s-soy yo... soy Kurt...-dijo él, acercándose de nuevo al chico.
-¡ALÉJATE DE ÉL!- Gritó con enojo una profunda voz. Kurt levantó la vista para encontrar al joven punkie de antes corriendo hacia ellos -Boaz... Boaz... Boaz...- decía una voz frenéticamente, una preciosa voz que el castaño pensaba que jamás volvería a escuchar, la de su Blaine.
El castaño intentó de nuevo acercarse al moreno, tan solo quería abrazarle, estrecharle entre sus brazos y no dejarlo ir nunca... Se dio cuenta de que era una muy mala idea cuando sintió un golpe muy fuerte estrellarse contra su cara.
- NO. LE. TOQUES.- Gruñó peligrosamente el de la cresta antes de acercarse al chico aterrorizado y estrecharlo entre sus brazos. El joven Kurt casi podía sentir los celos comiéndole por dentro, celos de que este desconocido pudiera abrazar a su Blaine y él no. Vio asombrado como ese extraño abrazaba al moreno contra su pecho, susurrándole palabras de consuelo en su oído.
Unos minutos después, los que para Kurt parecieron horas, el moreno se había calmado lo suficiente como para que ambos chicos pudieran levantarse de la húmeda arena en la que habían estado sentados, con la intensión de irse.
-L-lo siento- tartamudeó el castaño, acercándose a los dos jóvenes, provocando que el moreno se estremeciera, gimiendo de miedo levemente, lo que le hizo ganarse de nuevo una mirada de odio por parte del joven punkie, -Aléjate de nosotros- gruñó- Aléjate de él, si no te quieres ganar otro puñetazo en tu linda carita- terminó, alejándose de aquel extraño que había osado asustar a su hermano.
Y se fueron, dejando al castaño congelado en su lugar, con miles de pensamientos golpeándose en su corazón, así como, miles de preguntas en su confundida cabeza... ¿Qué demonios está pasando aquí?...

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N/A2: Muchísimas gracias por leer. Ahora.. me piro a estudiar Latín. 
¿Qué os ha parecido? ;)